sábado, 12 de enero de 2013

Haruki Murakami: ¡Feliz cumpleaños!

村上春樹さまへ、
お誕生日おめでとうございます。
今まで様々な夢を下さいまして、ありがとうございます。
ご小説が言葉で伝えるより素敵で、この世のなによりです。
何回もご小説の主人公と共に素晴らしい思い出をお作りしました。

Hoy es una fecha muy especial para mi autor preferido.

Haruki Murakami. 


¿Cómo empezó mi obsesión con este autor?

Cuando cumplí los 18 años, mi madre me regaló el libro "Al sur de la frontera, al oeste del sol" de las Ediciones Tusquets. Al parecer le gustó la fotografía y pensaba que tenía que leer más literatura japonesa (hasta entonces me había enfrascado en la literatura inglesa). 

Me traje el libro conmigo un día que tuve que hacer trámites burocráticos y, una vez leída la primera frase, no pude soltar el libro hasta terminarlo. 
He leído esta primera novela tres veces en español, dos de ellas en un mismo día, y otras dos saboreando su mundo en español y en inglés. 

Desde ese primer momento, dediqué todas mis pagas a comprar libros suyos y a devorarlos una y otra vez. En más de una ocasión he estado meses y meses releyendo sus novelas y cuentos cortos, sin tocar otros libros pese a las recomendaciones de mis amigos y familiares. Simplemente, por así decirlo, no podía dejar de leer palabras las palabras que él había escrito.

¿Qué es lo que adoro de este autor?

La literatura japonesa es famosa por la sutileza, los mensajes ocultos en la naturaleza. Antes, cuando pensaba en la literatura, pensaba en la simbología bella de Yasunari Kawabata y en la dureza y fuerza de Kobo Abe) (no, no había leído aún sus clásicos, pero me habían hablado muchas veces de ello). 

Murakami era, a su manera, simbólico, bello, duro y fuerte, pero tenía su propio estilo. Muchos lo han criticado por tener un estilo demasiado "americano", pero para mí su estilo no es "americano" sino "contemporáneo". Tiene su propia simbología: los gatos, los amores no correspondidos, el sexo, las mujeres misteriosas... Es un estilo con el que yo no me había topado hasta entonces sino con pocos autores que acababa de descubrir y que apenas había leído, en especial Kafka. 

Cuando leo un libro suyo nunca sé qué esperarme. Puedo decir que soy bastante buena acertando los finales de los libros: al menos tres de cada cuatro veces acierto. No obstante, Murakami siempre me ha sorprendido. ¡Cuántas veces pensaba que A era B, y resulta que no era ni una letra, sino un número! ¡Cuántas veces habré creído entender a un personaje para después darme cuenta de que no, que todo había sido un engaño! ¡Cuántas veces habré releído "Kafka en la orilla" para averiguar el papel de Sakura! ¡El por qué del suicidio de Kizuki! ¡Quién es la "Rata"! ¡Dónde fue a parar Sumire! 

Los  libros me transportan siempre a un mundo maravilloso, distinto, nuevo. Sus palabras fluyen en mi interior y me transportan a una realidad paralela, sensual y caótica. 

Las novelas de Haruki Murakami, en pocas palabras, me hacen feliz.

(Y sí, este "to Sachiko" va dedicado para mí... ¡qué feliz fui ese día!)