lunes, 15 de octubre de 2012

Confucio, el confucianismo y su relación con la sociedad japonesa.


El confucianismo, más que un sistema religioso, es una filosofía y código ético dictado hace más de 2500 años en China.



Confucio, filósofo y teólogo social, nació al norte del estado de Lu y procedía de una familia humilde. Ya durante su juventud mostró un gran interés por los clásicos y su gran sabiduría y capacidad de razonamiento lo llevó a ser funcionario del estado de Lu. En esos momentos, todo el país estaba en discordia social, política y moral, y Confucio intentó encontrar la armonía y profesarla a través de los clásicos y de sus enseñanzas; pero, pese al respeto que los líderes políticos le tenían, nadie lo escuchó. Confucio, desilusionado, decidió seguir por otro camino: la enseñanza. Es gracias a sus discípulos que han llegado hoy a nosotros sus instrucciones, aún presentes actualmente en la cultura asiática.

Una de las bases más importantes del confucianismo es su filosofía práctica (versus la religión cristiana): no buscaba la salvación otorgada por un ser divino sino el autoconocimiento a través de la sabiduría.

En la sociedad japonesa, dichas enseñanzas siguen asombrosamente presentes.



Por encima del individuo, la importancia reside en la sociedad. En Japón siempre ha estado presente la necesidad de ser de utilidad al país y no una carga. Por ejemplo, al contrario que muchos otros países occidentales, muchas familias prefieren no pedir subvenciones del estado para no ser una carga social y, en cambio, gastan sus ahorros personales en necesidades vitales. También vemos claros ejemplos cuando, pese a estar enfermos, los empresarios van a trabajar para no causarles molestias a los demás trabajadores.

La educación es una base fundamental en su filosofía. Incluso hoy en día existe la creencia de que la sabiduría es la base para convertirse en un ser humano de provecho. La importancia escolar es sobrecogedora: pese a irse a dormir pasada la medianoche después de estudiar suelen ser los primeros en despertarse para seguir con los deberes, y después de clase van a las academias de repaso. Muchas veces esta presión no viene de los padres sino de los mismos jóvenes.

Junto a la educación escolar viene la importancia del trabajo: llegar antes de tiempo y trabajar sin cobrar es igual de común que quedarse haciendo horas extra. Este punto está estrechamente ligado con la obediencia incondicional a los superiores y el respeto, ya que incluso está mal visto irse de la oficina antes que tu jefe. Tanto en las escuelas como en las compañías existe un orden jerárquico que debe respetarse por encima de todo: los veteranos y los subordinados nunca estarán a un mismo nivel.

Los ancestros también juegan un papel muy importante en el confucianismo y en la sociedad nipona: todas las mañanas sin falta el ama de casa hará un pequeño ofrecimiento al altar familiar en forma de arroz o fruta. Incluso no es extraño traer un souvenir de un viaje y colocarlo delante del altar para el deleite de los espíritus. Además, pese a que delante de otros uno hable mal de su familia (para así elevar el rango del interlocutor), uno siempre honrará a sus ancestros. Este comportamiento también lo encontramos en relación al individuo y al estado: un claro ejemplo es el de los samuráis que daban la vida por el emperador sin titubear y se quitaban la vida si fallaban.

Estos son sólo unos pocos ejemplos de la gran importancia que tiene el confucianismo incluso ahora. Valores tradicionales y conservadores y su aceptación conformista son claves a la hora de comprender la sociedad japonesa. La necesidad de adaptarse a los nuevos tiempos es lo que ha modernizado tanto el país, pero es indiscutible que encontraremos la esencia japonesa oculta tras cada novedad.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Los fantasmas en Japón: La mujer de dos bocas


Desgraciadamente, muchas veces se desconocen los orígenes de las historias folklóricas japonesas, aunque tengamos constancia de ellas de forma escrita. Parece ser que muchos de estos relatos eran legados orales.

A continuación hablaremos sobre otro tipo de fantasma.

二口女
Futakuchi-onna
(lit. la mujer de dos bocas)

Las futakuchi-onna son mujeres que han sido malditas o que reciben algún castigo divino en forma de una segunda boca. Dicha boca se encuentra en la nuca, por debajo del cuero cabelludo, grande y con dientes (que salen del cráneo) y una lengua. Por lo general, esas bocas tienen vida propia y tienen un apetito voraz que, si la portadora no sacia, causará un inmenso dolor por sus gritos. Normalmente comen más que la mujer en un principio y a veces son capaces de usar el cabello de la mujer como si fueran tentáculos para coger comida.


¿Quienes son las víctimas? Hay varias teorías.
Una de ellas estipula que son mujeres que comen poco por miedo a engordar o simplemente porque son tan pobres que no pueden permitirse pagar comida. Si la causa es la primera, esta segunda boca es un castigo por su vanidad, y en el segundo caso es un acto que hace el mismo cuerpo por necesidad.
Otra teoría es que se trata de una mujer que se casó con un hombre que ya tenía un hijo, y que se negó a alimentar el hijo de otra mujer. Éste, que murió de inanición, lleno de ira, introdujo su alma dentro del cuerpo de ella para poder alimentarse.
La siguiente se trata de un matrimonio malavenido: el hombre es tacaño y no quiere tener que alimentar a su mujer, y tras una feroz disputa el hombre le causa un corte en la nuca con un hacha (algunas historias afirman que fue un accidente) y la herida se convierte en una segunda boca como castigo para el marido.
Una de las teorías más intrigantes mezcla estas dos últimas: el hombre, enfadado por la muerte de su hijo, ataca a la mujer y crea esta maldición.

sábado, 6 de octubre de 2012

Los nuevos grupos religiosos


Japón no comenzó a tener consciencia de tener una religión propia (el sintoísmo) hasta que se produjo el contraste de ideas con el budismo chino así que, a diferencia de otras culturas y sociedades que desde un principio basaron toda su existencia en la creencia de unas divinidades mayores, el país nipón no parece haberse preocupado más que de justificar la presencia del emperador. Es indudable afirmar que Japón es un claro ejemplo del concepto de “sincretismo religioso”: un mismo individuo puede basar su filosofía en el confucianismo, su doctrina en el sintoísmo y, finalmente, su visión de la vida y la muerte en el budismo.


Los años 90 en Japón produjeron grandes cambios, no sólo en la economía y la sociedad, sino en la mentalidad de las personas. La Segunda Guerra Mundial había quedado atrás y abundaba el dinero y las riquezas, y pronto los japoneses perdieron de vista lo que su historia les había enseñado no hacía ni medio siglo. Fue también el que Japón se convirtiera en un país oficialmente laico lo que impulsó a muchas organizaciones a convertirse en “nuevas religiones”, en muchas ocasiones denominadas despectivamente “sectas”. Éstas suelen combinar muchos aspectos del sintoísmo y del budismo, y un gran número incluye también las doctrinas cristiano-católicas. ¿Por qué se unían los japoneses a dichas “sectas”.

Una de las más conocidas y polémicas es, sin duda alguna, Aum Shinrikyo, fundada por Asahara Shoko (nombre real: Matsumoto Chizuo) en 1984. Esta organización comenzó como un club de yoga donde se enseñaba la filosofía del gurú a cambio de una cantidad alta (si la organización pasaba por un momento económico próspero, la inscripción podía incluso superar el millón de yenes). Según varias entrevistas realizadas por Murakami Haruki a miembros o exmiembros de Aum, Matsumoto tenía un “aire” especial, una energía espiritual absorbente e imposible de ignorar. Cuando les preguntaban el por qué de su atracción, muchos admitían sentirse desasociados con respecto a la comunidad nipona. Aum, decían, les ofrecía vivir una utopía.


(Para saber más acerca del ataque de gas sarín en Tokio: 1234)

Pero no todas las sectas están ligadas al terrorismo. Otra de las religiones más conocidas es Soka Gakkai, que basa sus enseñanzas en el budismo Nichiren y en el Sutra del Loto. Su objetivo es la reforma individual (llamada también “revolución humana”) para así lograr la paz y la felicidad eterna e indiscriminada además de la mejora a nivel personal. Pacífica hasta la médula, Soka Gakkai incluso apoya a la ONU y tiene varias oficinas de enlace y colaboran para ayudar tanto a nivel nacional como internacional.

Es por ese motivo por lo que no se puede tachar a todas las nuevas religiones de asociaciones terroristas y malignas, ni a todas de buenas y salvadoras. ¿A qué se debe este “boom” de religiones en los 90? Probablemente la sociedad creció a un ritmo demasiado rápido, tanto que sus propios habitantes se sentían perdidos después de tantos cambios en el siglo XX (entre ellos, las dos guerras mundiales).

jueves, 4 de octubre de 2012

通りゃんせ


¿Alguna vez habéis ido por Japón, en medio de la ciudad, y os habéis fijado en los semáforos?
Mientras que algunos estamos acostumbrados al bib bib, bib que indica de forma melódica que se puede pasar, en Japón suena una famosa melodía que es cantada por todos los niños.

Dicha melodía se llama 通りゃんせ, y ésta es su letra:

通りゃんせ 通りゃんせ
ここはどこの 細通じゃ
天神さまの 細道じゃ
ちっと通して 下しゃんせ
御用のないもの 通しゃせぬ
この子の七つの お祝いに
お札を納めに まいります
行きはよいよい 帰りはこわい
こわいながらも
通りゃんせ 通りゃんせ

Déjame cruzar, déjame cruzar
¿Cuál es este camino, que es tan estrecho?
Éste es el camino del dios Tenjin
Por favor, déjame cruzar
Aquellos sin una buena causa no pueden pasar
Celebro el 7º cumpleaños de esta niña
He venido a presentar mi ofrenda
La ida está bien, pero me da miedo volver.
Da miedo pero
Déjame cruzar, déjame cruzar.