lunes, 13 de agosto de 2012

RAE y "manga"... no cuajan (2/2)

Hola a todos,

Pido disculpas por haber tardado tanto en seguir con esta entrada en el blog. Debo admitir que he estado muy ocupada y que, cuando el tiempo estaba de mi lado, tenía muy pocas ganas de escribir acerca de mi impresión acerca de la definición de la RAE. 

¡Pero ya hemos ganado la batalla! Al parecer, las quejas dieron su fruto hace tiempo y el resultado de la página web es: 


Podemos quejarnos y decir que la definición se queda corta pero... bueno, es mejor que nada (ciertamente es mejor que la previa definición). 
Encontré hace tiempo esta imagen en internet que siempre he querido compartir: 


El manga, pese a que personalmente es una afición que ha disminuido con el tiempo, siempre será especial para mí. Gracias a los anime de Dragon Ball entré en este mundo y tuve mi primer contacto con mi otra mitad japonesa. ¡Gracias, señor Toriyama!

Y aunque no siga series que actualmente están en auge, disfruto dibujando. Puedo pasarme horas y horas y horas sin moverse de la silla, únicamente moviendo la muñeca para dibujar (ya sea en el ordenador o a mano). Supongo que ese realmente fue el motivo por el que me enfadé tanto con la palabra "sencillos". Si yo, que no puedo presumir de tener un talento de otro mundo sino mediocre, me paso horas intentando perfeccionar una imagen... ¿qué clase de trabajo se pegarán los verdaderos artistas profesionales que siempre deleitan a sus fans con sus obras?

Es indudable que el género del manga, artísticamente hablando, es único. Los ojos grandes, las piernas largas y los colores de pelo estrambóticos son universalmente conocidos. ¿Quien no conoce a Astro Boy? ¿A Heidi? ¿A Son Gokuh? 

Así que gracias a todos quienes os habéis juntado para demostrar a la RAE que no estábamos de acuerdo con esa nefasta definición. Hemos ganado una batalla.

Ahora, si sólo pudiéramos eliminar "asín"... xD