martes, 26 de junio de 2012

Motivación y autoestima

Hola a todos,

Hoy voy a hablar sobre un tema un poco personal, a raíz de una experiencia propia. Todos tenemos, quien más quien menos, nuestros problemas y nuestras dudas y malos momentos; el problema comienza cuando dichos momentos de debilidad son tan intensos y/o largos que todo el trabajo queda paralizado y perdemos la confianza en nosotros mismos. 

Primero de todo, quiero recalcar que: nadie es perfecto

Por muy prepotente que quede lo que voy a decir a continuación: siempre he intentado dar lo mejor de mí y ser lo más "perfecta" (... y ahora me pregunto, ¿quién demonios mide la "perfección"?) posible. A veces soy tan perfeccionista que más de una vez me he dejado la salud. 



Pero ahora finalmente me están pasando cosas BUENAS. Estoy acabando la carrera. Hoy, en la evaluación de mi trabajo de final de carrera, la Memoria de Traducción, me he dado cuenta de que pese a todo lo que me digan los demás: las puertas están abiertas. Algunas de par en par, otras entreabiertas, y algunas simplemente están cerradas pero no con llave y sólo hace falta un pequeño empujón. Mi MT, a la que he dedicado días y días, y llantos y estrés, ha sido recompensada con una nota de la que me siento orgullosa: un excelente. 

Tengo un trabajo de lo que me gusta: adoro mis jefas, adoro mi trabajo, y estoy tan motivada que incluso no me importa hacer malabarismos con mi horario para hacer todo lo que mis brazos abarquen y más. 

Mis amigos son estupendos: puedo presumir de conocer a gente maravillosa que me ha ayudado y animado y apoyado en todo. Ayer, en un principio, íbamos a relajarnos, y cuando pasé por un "freak out" momentáneo estuvieron ahí para recolocar mi cabeza en su sitio y decirme: eh, calma, que no pasa nada. 



Y... ¿a qué viene esta entrada? Pues que me he dado cuenta de que no todo el mundo va a estar orgulloso de mí. Hay personas -personas MUY cercanas- que nunca van a estar satisfechos. Siempre hay alguien que dice: "podrías haber hecho esto otro, y no habrías tardado tanto", "pues no hay para tanto, yo lo he pasado peor que tú" o un "deberías estar agradecida de que te lo han dado todo masticado". 

NO me lo han dado todo masticado. Pero hay personas en este mundo que, tal vez a propósito, tal vez no, simplemente no te dan el mérito que te mereces. 

Pues mi conclusión es esta: el mérito que uno se merece es suyo y de nadie más



Por eso, mi consejo para todos vosotros que estáis aguantando esta entrada que nada tiene que ver con Japón, es que: "quereos a vosotros mismos". 
  • Que nadie os diga que no os merecéis lo que tenéis.
  • Que nadie os diga que no lo habéis hecho bien cuando lo habéis hecho lo mejor posible. 
  • Que nadie os recrimine que os habéis equivocado porque todo el mundo se equivoca, en especial los que critican a los demás por ello. 

Os recomiendo que os moldeéis con un autoestima firme y saludable. Obviamente, no os estoy diciendo que os convirtáis en uno 3-ego (egocéntrico, ególatra, egoísta) y arrogante -encima-, sino simplemente os estoy dando ánimos para que cuando esas personas desmotivadoras vengan -lamentablemente, vendrán- no os echen abajo. 


La cuestión es saber creer en uno mismo. Todos nos recuerdan constantemente que tenemos obligaciones, pero tenemos también nuestros derechos: el derecho de ser feliz, de ser independiente, de querernos a nosotros mismos y a ser quienes somos. 

Ánimos a todos. 

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