viernes, 27 de abril de 2012

Murakami, Haruki (5/6)




En muchas ocasiones, Murakami tiende a utilizar elementos recurrentes en casi toda su obra. A continuación listaremos unos cuantos:
  •  El protagonista
Un hombre japonés que tiene un empleo que, pese a que no le disgusta, tampoco le apasiona, el protagonista suele tener entre 30 y 40 años. Casi siempre está casado o tiene un romance con una mujer que es un poco más joven que él. Suelen tener personalidades introvertidas, pasivas, y suelen ser los espectadores de lo que ocurre a su alrededor.
Algunas de las excepciones son: Kafka, de “Kafka en la Orilla”, que es un joven de 15 años que huye de su casa. Tooru Watanabe, de “Tokio Blues” que pese a que comienza en un avión en su treintena, sus recuerdos son de cuando tiene 18 años hasta la veintena. Finalmente, otra excepción, podría ser la de Mari, protagonista de “After Dark”, una joven que se queda toda la noche leyendo en un restaurante (hasta que ocurre el detonante de toda la novela).
  • Los gatos
Es bien sabido que a Murakami Haruki le encantan los gatos, y casi siempre están presentes en su obra. Muchas veces como animal doméstico del protagonista. Si, por motivos de la trama, un gato no puede aparecer dentro de la novela, siempre se mencionan. Un ejemplo de este uso ocurre dentro de “Sputnik,  mi amor” , ya que están en Grecia en un pueblo veraniego, pero Sumire, la protagonista, le lee a Miu un artículo de periódico acerca de los gatos. Otro caso, mucho más obvio del interés de Murakami en este animal, es en el libro “Kafka en la orilla”, donde Nakata, el segundo protagonista, es capaz de hablar con los gatos.
  • Las mujeres misteriosas
Siempre aparecen en su novelas el clásico personaje en forma de una mujer misteriosa que, pese a tener muchas respuestas, rara vez las da al protagonista. Suelen ser mujeres jóvenes, de no más de 40 años, bellas aunque no de la forma estética más reconocida socialmente. De algún modo u otro, nunca revelan sus secretos pese a que lo poco que sabemos de ellas es que las han “dañado”.
Ejemplos claros podrían ser las hermanas Kano y Nutmeg de “Crónica del pájaro que le da cuerda al mundo”, Reiko y Hatsumi de “Tokio Blues”, y la señora Saeki de “Kafka en la orilla”. También podríamos hablar de la modelo de orejas de “La caza del cornero salvaje” (que se convertirá en “la mujer misteriosa” de su secuela “Dance, Dance, Dance”).
  • Surrealismo
Menos “Tokio Blues” , todos los libros de Murakami tienen su elemento surrealista que confunden al lector y hacen que éste se plantee si no está leyendo un sueño del mismo protagonista. Pero el lector ávido de Murakami pronto descubrirá que este “mundo de los sueños” es un elemento recurrente, y todos los giros argumentales tienen esa magia. Un caso claro es “Kafka en la Orilla” (todo el libro parece un cuadro de Dalí) y una historia corta que aparece en su recolección “After que Quake” donde una rana gigante se le aparece al protagonista y le pide que salve el mundo.
  • Música y pop
Especialmente en “Al sur de la frontera, al oeste del sol” , la música es un elemento clave en toda la historia. Hajime, el protagonista, regenta un club de jazz junto con su esposa (clara referencia a la carrera musical del mismo Murakami). Sin embargo, muchas veces se habla de música, tanto jazz como pop, en todas sus obras. Otro claro ejemplo es “Tokio Blues”, traducción literal de “Norwegian Wood”, una canción de los Beatles.
  •  El sexo
El sexo es un tema tan recurrente dentro de la obra de Murakami, que muchos lectores e incluso escritores más conservadores se han opuesto a su estilo. Sin embargo, el sexo es un tema que todo el mundo conoce, por eso hace que sus novelas sean tan cercanos al lector. Su forma de escribir sobre el sexo es sensual, atrevido, y no es nada pusilánime a la hora de describir elementos que otros autores no sabrían cómo enfocar. Tal vez la obra donde esto sea vea más claro es en “Crónica del pájaro que da cuerda al mundo” , cuando el protagonista recibe varias llamadas de una mujer misteriosa que constantemente le está provocando sexualmente por teléfono.

Por supuesto, no hablamos de sus obras que no son literarias. Como, por ejemplo, “Underground” y “De qué hablo cuando hablo de correr”, de entre sus muchas obras no-ficción.

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