lunes, 30 de abril de 2012

Murakami, Haruki (6/6)



Estas son las diez cosas que hay que saber sobre Murakami.

1. MURAKAMI DIVIDE A LA GENTE

Básicamente entre los que le adoran y los que le critican. En junio de 2000, los miembros del programa de televisión alemán sobre literatura llamado “Das Literarische Quarttet” tuvieron un fuerte enfrentamiento, hasta tal punto que uno de ellos decidió abandonarlo tras 12 años participando en él. La opinión está dividida de forma similar en Japón. Mientras que los lectores más jóvenes le adoran e incluso deciden estudiar en su alma mater, la universidad de Waseda, muchos estratos de la literatura japonesa creen que es un artista pop, descuidado y demasiado  occidentalizado. Los primeros ingresan en Waseda con la esperanza de poder vivr en un dormitorio como el que se describe en Tokyo Blues (Norwegian no mori); los segundo prefieren un estilo literario más formal como el de Mishima, Tanizaki o Kawabata.
2. MURAKAMI ES MUY INFLUYENTE

Como muchísimos novelistas japoneses, la trama y el estilo de Sofia Coppola en Lost in Translation están en parte inspirados por las obras de Murakami. David Mitchell, quien ha sido nomidado dos veces para el premio Booker, le debe mucho ya que estuvo leyendo sus novelas mientras enseñaba en Japón. De hecho, el título de su novel, Number 9 dream, es un tributo a Tokyo Blues (Norwegian wood) ya que ambas son canciones de los Beatles. Entre otros, la compañía de teatro Complicite adaptó Zo no Shometsu en 2003 y la banda Grateful Dead-style jam band Sound Trube Sector 9 puso música a una película de 2007 que versionaba la historia Kami no Kodomotachi wa Mina odoru.

3. DE SUS LIBROS NO SALDRÍA UNA BUENA SINOPSIS PARA UNA PELÍCULA

El Times considera a Murakami la lectura requerida para todo adolescente angustiado. Murakami mezcla lo mundano (como minuciosas descripciones de prepartivos de comida) con lo fantástico. Sus protagonistas suelen ser personas normales intentando salir adelante en la vida hasta que una etérea presencia masculina les endereza hacia el camino correcto, muchas veces literalmente. En Kami no Kodomotachi wa Mina odoru, Yoshiya, un joven que trabaja en una empresa de publicidad, se despierta con resaca un día y se dirige a su trabajo un poco más tarde que de costumbre. Esa misma noche en el tren de regreso a casa, ve a un hombre que le recuerda físicamente a su padre ausente. Le sigue por el tren y por calles vacías hasta que llega a una pista de baseball desierta. El hombre desaparece, y Yoshiya se queda de pie en la zona del lanzador simplemente bailando, mientras sopla un frío aire.

4. MURAKAMI ESTÁ DIVIDO CON RESPECTO A SU PATRIA

Sus padres le enseñaron literatura japonesa ya que ambos eran profesores, pero él siempre prefirió novelas de segunda mano de ficción barata que compraba en el puerto de Kobe. Es un fan declarado de la música occidental y odia el formalismo de mishima. En 1987, Tokyo Blues obtuvo un gran éxito que lo convertió en una estrella, cosa que él odiaba y temía. En Diciembre de 1988 decidió abandonar el país para irse como escritor a Princeton. En la prensa se llegó a publicar titulares como “Murakami ha escapado de Japón”. Eso sí, temas como la segunda guerra mundial siguen apareciendo en sus libros. Incluso dice que “Antes, quería ser un escritor expatriado. Pero soy un escritor japonés. Esta es mi tierra y estas son mis raíces. No puedes escaparte de tu país”.

5. MURAKAMI REGENTABA UN CLUB DE JAZZ

Lo hizo desde que acabó la universidad hasta el año 1981, cuando fue capaz de subsistir gracias a sus novelas. Esta experiencia puede que haya contribuido en el papel negativo de la bebida en sus obras. Utiliza el alcohol como muestra de lo mezquino, de lo negativo y de lo maligno. Eso no quiere decir que él sea abstemio. Le encanta la cerveza, y la toma a menudo después de escribir o para fortalecerse en el deporte. Quizá es el aspecto más social lo que le hace sentirse mal. Una vez, dijo: “Cuando tuve el club, estaba detrás de la barra y era mi obligación entablar conversación con los clientes, pero yo no soy una persona muy habladora. Me juré a mí mismo que una vez hubiera acabado con aquello, jamás volvería a hablar con nadie con quien yo no quisiera”. Como resultado, no acepta aparecer en radio o televisión.
6. MURAKAMI SE LO DEBE TODO AL BASEBALL

El 1 de abril de 1978, Murakami estaba viendo un partido de baseball en el estadio Jingu, en Tokyo,  disputado entre los Yakult Swallows y los Hiroshima Carp. Un jugador americano de los Swallows, gave Hilton, bateó un home run. En ese instante, Murakami supo que iba a escribir una novela. “Era una sensación cálida. Aún puedo sentirla en mi corazón”. Empezó a trabajar esa noche en su primera novela, Kaze no uta o kike. Contiene muchos temas típicos de Murakami: hay animals, el héroe es un hombre joven, bastante aislado, lacónico y sin trabajo. Su novia tiene una gemela (a Murakami le gusta el doppelgängers, o doble fantasmagórico). Aparecen tanto comida como música occidental y el argumento es increiblemente simple pero desconcertantemente complejo. Pero escribir regentando un bar era bastante difícil, así que la obra está en cierto modo fragmentada, con saltos. El manuscrito sin publicar ganó una competición en la revista literaria Gunzo, pero a Murakami no le gusta mucho esta obra y no quería que se tradujera al inglés.
7. A MURAKAMI LE GUSTAN LOS GATOS

Su club de jazz se llamaba Peter Cat, y los gatos aparecen en muchas de sus historias, normalmente indicando que algo extraño está a punto de suceder. Por ejemplo, en Umibe no Kafuka aparece un pensionista llamado Nakata que después de un extraño accidente al final de la segunda guerra mundial, cae en comay desperta años después con la habilidad de comunicarse telepáticamente con los gatos.
8. A MURAKAMI LE GUSTA MUCHO LA MÚSICA

Muchos de los títulos de sus libros son referencias musicales: “Norwegian wood” es una canción de los Beatles, la canción “West of the Sun after a Nat King Cole” y “Dance Dance Dance” son canciones de los Beach Boys. En Umibe no Kafka, el héroe contacto con el espíritu cuando descubre una caja con vinilos en una biblioteca y suena el Archduke Trio de Beethoven. En 1973-nen no pinbōru, los estudiantes que ocupan la universidad escuchan cada día música clásica; los policias entran para desalojarlos mientras suena L’Estro armonico de Vivaldi a todo volumen. Se dice que Murakami tiene más de 7000 vinilos.
9. A MURAKAMI LE GUSTA MUCHÍSIMO CORRER
Uno de sus últimos libros, What I Talk About When I Talk About Running, se parece bastante a lo que podríamos llamar una autobiografía, aunque muchos opinan que Tokyo blues tiene bastante de su experiencia personal. En este extendido monólogo, Murakami habla de su vida a través del prisma del deporte. Empezó a correr cuando ya tenía 33 años para perder peso, ya que se había engordado tras abandonar el tabaco. En un año, ya corría su primera maratón. Su mejor tiempo en una maratón fue en la de Nueva York de 1991, que completó en 3 horas y 27 minutos. También ha participado en  triatlones. Su rutina diaria consiste en levantarse a las 4, escribir durante 4 horas y después correr 10 km.

10. MURAKAMI ES UN ROMÁNTICO

Sus protagonistas normalmente se transformar por uniones físicas con mujeres inusuales, bellas, muchas veces confundidas o misteriosas. Describe el amor con delicadeza, y sus héroes se dejan llevar por la pasión una vez que la mujer de su vida se les aparece. “Tengo que hablar contigo” le dice Toru a Naoko en Tokyo Blues “Tengo un millón de cosas que hablar contigo. Todo lo que quiero en el mundo eres tu. Quiero verte y hablar. Quiero que los dos empecemos todo desde el principio”. Pero en realidad nunca funciona. Las mujeres en el mundo de Murakami son muchas veces extremadamente frágiles. Suelen escribir cartas inconnexas a los protagonistas e incluso tienen intentos de suicidio o consiguer llevarlos a cabo a lo largo de la novela.
Murakami lleva casado desde el año 1971 con su esposa Yoko, aunque ha afirmado en alguna entrevista que era lo que tenía que hacer. “A diferencia de mi mujer, a mí no me gusta estar en compañía. He estado casado durante 37 años y en muchas ocasiones es como una batalla. Estoy acostumbrado a estar solo. Y soy feliz así.”


Lista traducida y adaptada por Iris Contreras (Twitter: @TetsuhaMimiomoi): original.

viernes, 27 de abril de 2012

Murakami, Haruki (5/6)




En muchas ocasiones, Murakami tiende a utilizar elementos recurrentes en casi toda su obra. A continuación listaremos unos cuantos:
  •  El protagonista
Un hombre japonés que tiene un empleo que, pese a que no le disgusta, tampoco le apasiona, el protagonista suele tener entre 30 y 40 años. Casi siempre está casado o tiene un romance con una mujer que es un poco más joven que él. Suelen tener personalidades introvertidas, pasivas, y suelen ser los espectadores de lo que ocurre a su alrededor.
Algunas de las excepciones son: Kafka, de “Kafka en la Orilla”, que es un joven de 15 años que huye de su casa. Tooru Watanabe, de “Tokio Blues” que pese a que comienza en un avión en su treintena, sus recuerdos son de cuando tiene 18 años hasta la veintena. Finalmente, otra excepción, podría ser la de Mari, protagonista de “After Dark”, una joven que se queda toda la noche leyendo en un restaurante (hasta que ocurre el detonante de toda la novela).
  • Los gatos
Es bien sabido que a Murakami Haruki le encantan los gatos, y casi siempre están presentes en su obra. Muchas veces como animal doméstico del protagonista. Si, por motivos de la trama, un gato no puede aparecer dentro de la novela, siempre se mencionan. Un ejemplo de este uso ocurre dentro de “Sputnik,  mi amor” , ya que están en Grecia en un pueblo veraniego, pero Sumire, la protagonista, le lee a Miu un artículo de periódico acerca de los gatos. Otro caso, mucho más obvio del interés de Murakami en este animal, es en el libro “Kafka en la orilla”, donde Nakata, el segundo protagonista, es capaz de hablar con los gatos.
  • Las mujeres misteriosas
Siempre aparecen en su novelas el clásico personaje en forma de una mujer misteriosa que, pese a tener muchas respuestas, rara vez las da al protagonista. Suelen ser mujeres jóvenes, de no más de 40 años, bellas aunque no de la forma estética más reconocida socialmente. De algún modo u otro, nunca revelan sus secretos pese a que lo poco que sabemos de ellas es que las han “dañado”.
Ejemplos claros podrían ser las hermanas Kano y Nutmeg de “Crónica del pájaro que le da cuerda al mundo”, Reiko y Hatsumi de “Tokio Blues”, y la señora Saeki de “Kafka en la orilla”. También podríamos hablar de la modelo de orejas de “La caza del cornero salvaje” (que se convertirá en “la mujer misteriosa” de su secuela “Dance, Dance, Dance”).
  • Surrealismo
Menos “Tokio Blues” , todos los libros de Murakami tienen su elemento surrealista que confunden al lector y hacen que éste se plantee si no está leyendo un sueño del mismo protagonista. Pero el lector ávido de Murakami pronto descubrirá que este “mundo de los sueños” es un elemento recurrente, y todos los giros argumentales tienen esa magia. Un caso claro es “Kafka en la Orilla” (todo el libro parece un cuadro de Dalí) y una historia corta que aparece en su recolección “After que Quake” donde una rana gigante se le aparece al protagonista y le pide que salve el mundo.
  • Música y pop
Especialmente en “Al sur de la frontera, al oeste del sol” , la música es un elemento clave en toda la historia. Hajime, el protagonista, regenta un club de jazz junto con su esposa (clara referencia a la carrera musical del mismo Murakami). Sin embargo, muchas veces se habla de música, tanto jazz como pop, en todas sus obras. Otro claro ejemplo es “Tokio Blues”, traducción literal de “Norwegian Wood”, una canción de los Beatles.
  •  El sexo
El sexo es un tema tan recurrente dentro de la obra de Murakami, que muchos lectores e incluso escritores más conservadores se han opuesto a su estilo. Sin embargo, el sexo es un tema que todo el mundo conoce, por eso hace que sus novelas sean tan cercanos al lector. Su forma de escribir sobre el sexo es sensual, atrevido, y no es nada pusilánime a la hora de describir elementos que otros autores no sabrían cómo enfocar. Tal vez la obra donde esto sea vea más claro es en “Crónica del pájaro que da cuerda al mundo” , cuando el protagonista recibe varias llamadas de una mujer misteriosa que constantemente le está provocando sexualmente por teléfono.

Por supuesto, no hablamos de sus obras que no son literarias. Como, por ejemplo, “Underground” y “De qué hablo cuando hablo de correr”, de entre sus muchas obras no-ficción.

viernes, 20 de abril de 2012

Murakami, Haruki (4/6)


MURAKAMI HARUKI EN JAPÓN

El estilo de la literatura japonesa se ha considerado siempre de una tonalidad dura, clásica y sobria, sin elementos innecesarios y elevando al máximo el nivel cultural del autor (y, consecuentemente, del lector).

Por ese motivo, el estilo de Murakami Haruki chocó violentamente con la idea clásica de literatura, ya que pese a que escribía en japonés su estilo se acercaba más bien al estilo estadounidense. En más de una ocasión se ha descrito el estilo Murakami como “literatura pop”, ya que es cercano al lector y al mundo que conoce una persona normal. Usa referencias conocidas: música rock o jazz, literatura “popular”, y situaciones cercanas y humanas.

Pese a la gran fama que ha obtenido por su forma de cautivar al lector, también ha sido enormemente criticado por otros autores más clásicos, que menosprecian sus novelas. En especial, Oe Kenzaburo ha sido muy crítico. Takii Kousaku, también escritor, llegó a decir sobre su estilo: 外 国の翻訳小説の読み過ぎで書いたような、ハイカラなバタくさい作.

Sin embargo, lejos de sentirse mal por el aislamiento de sus compañeros de profesión japoneses, Murakami ha llegado a decir que, igual que a ellos no les cae bien él, lo mismo sucede a la inversa.

lunes, 16 de abril de 2012

Murakami, Haruki (3/6)


Tanto el padre como la madre de Murakami Haruki eran profesores de literatura japonesa, por lo que el escritor estuvo rodeado de libros y heredó la pasión de sus padres por la literatura. Sin
embargo, Murakami pareció interesarse más por la literatura occidental, en especial la americana.

A continuación, listaremos algunos de sus escritores preferidos:

Raymond Thornton Chandler (23 de julio 1888-26 de marzo 1959)
Escritor de novela negra, se centra en el tema “detective privado”. Presidente de “Mistery
writers of America”.
Farewell, My Lovely (1940), The Little Sister (1949), The Long Goodbye (1953)

Fyodor Mikhaylovich Dostoyevsky (11 de noviembre 1821-9 de febrero 1881)
Se centra en la psicología humana y una visión crítica a la sociedad, y situación política del
momento. Precursor del existencialismo (motivo de la existencia).
Crime and Punishment (1866), The Idiot (1869), The Brothers Karamazov (1880).

Charles John Huffam Dickens (7 de febrero 1812-9 de junio 1870)
Época victoriana. Símbolo de la literatura inglesa. Habla sobre la reforma social. Tiene un
estilo crudo y realista.
David Copperfield (1849-1850), Great Expectations (1960-1961), The Adventures of Oliver
Twist (1837-1839).

Kurt Vonnegut, Jr. (11 de noviembre 1922-11 de abril 2007)
Presidente de la Asociación Humanista Americana (AHA). Su estilo se caracterizaba por su
uso de sátira, humor negro y ciencia ficción.
Mother Night (1961), Slaughterhouse-Five (1969), Breakfast of Champions (1973)

Richard Gary Brautigan (30 de enero de 1935-14 de septiembre 1984).
Sus novelas contenían un sentido único de humor negro, parodia y sátira.
Trout Fishing in America (1967)

Francis Scott Key Fitzgerald (24 de septiembre 1896-21 de diciembre 1940).
Relata los problemas de la juventud de su país en los años que siguieron a la Primera Guerra
Mundial.
This Side of Paradise (1920), The Beautiful and Damned (1922), The Great Gatsby (1925)

Truman Capote (30 de septiembre 1924-25 de agosto 1984)
Creó el estilo literario llamado “non-fiction novel”, y crearía una tendencia que terminaría
por convertirse en un nuevo estilo de periodismo estadounidense.
A Christmas Memory (1956), Breakfast at Tiffany's (1958), In Cold Blood (1966).

Raymond Clevie Carver, Jr. (25 de mayo 1938-2 de agosto 1988)
Creador del “realismo sucio”. Relata la historia de la mayoría obrera y las vidas de la gente
de las clases desfavorecidas de la sociedad estadounidense.
What We Talk About When We Talk About Love (1981), Cathedral (1983), Elephant (1988)

Es imposible olvidar cuando uno queda absorbido por la literatura de Murakami que éste ha estado influenciado enormemente por la música. El detonante a este interés es Arthur "Art" Blakey (11 de octubre 1919-16 de octubre de 1990), un baterista estadounidense de jazz.

miércoles, 11 de abril de 2012

Murakami, Haruki (2/6)



  • La internacionalización de Japón 
En 1964, Tokio fue el huésped de los Juegos Olímpicos. Como todos los países que han hospedado este evento deportivo, Japón pudo darse a conocer ante todo el mundo como un país avanzado que estaba saliendo de la crisis económica (además de que querían librarse del estigma mundial que cargaba tras haber pedido la Guerra).

En 1966, los Beatles actuaron en el Nippon Budokan de Tokio. Como en esos momentos Japón era un país aún muy nacionalista y de derechas, hubieron muchísimas protestas por usar ese estadio como sala de conciertos (y no para torneos de artes marciales). Sin embargo, también habían numerosos fans que esperaban el concierto ansiosamente.

En 1970 se celebró en Osaka el “Osaka International Exposition” (日本万国博覧会), del 15 de marzo al 13 de septiembre. La exposición giraba alrededor de “el Progreso y la Armonía de la Humanidad” (人類の進歩と調和). Participaron 77 países en este acontecimiento y más de 64 millones de personas lo visitaron.

  • 1995: Uno de los peores años de Japón 
En 1995, Murakami Haruki era ya un escritor famoso, ya que fue en 1987 cuando Tokio Blues (ノルウェイの森) saltó a la fama. A causa de ese gran éxito, y debido a su naturaleza tímida e introvertida, Murakami decidió que saldría de Japón y se fue a vivir a Europa y a Estados Unidos. Sin embargo, volvió a su país natal después de los dos grandes desastres que arrasaron Japón en 1995.

El primero ocurrió el 17 de enero, a las 05.46. Un terremoto de M6.8 (7.2強 en la escala japonesa) sacudieron la ciudad de Kobe durante más de 20 segundos. Murieron 6434 personas y los daños materiales costaron 100.000.000.000 dólares. Fue el peor terremoto del siglo XX, seguido del terremoto de Kanto en 1923 (140000 víctimas mortales).

El segundo ocurrió el 20 de marzo, en la hora punta de los medios de transporte en la capital nipona. La secta religiosa Aum Shinrikyo, liderada por Asahara Shoko, atacó 5 trenes con gas sarín, un veneno letal (una gota del tamaño de la punta de un alfiler podría matar a un adulto). Hubieron 13 víctimas mortales y miles de afectados (nunca se dio un número concreto, ya que muchas de las víctimas ocultan esa experiencia). Obligó al gobierno japonés a darse cuenta de que no estaba preparado para actuar en semejantes circunstancias, ya que su reacción fue muy lenta. Salieron a la luz muchas críticas a la sociedad japonesa, ya que, según varios testimonios, muchos transeúntes se acercaban pero no supieron socorrer a las víctimas.

lunes, 9 de abril de 2012

Murakami, Haruki (1/6)


Hola a todos,

Hoy en día, ¿a quién no le suena el nombre de Haruki Murakami? Es el autor de novelas que han conmovido a todo el planeta: tanto "Norwegian Wood" (que recibe el título por una canción de los Beatles y que en español ha sido traducido como "Tokio Blues"), como "1Q48" han sido éxito en ventas.

¿Pero... quién es este famoso autor?

Hablaremos un poco acerca de qué es lo que vivió cuando era joven, qué es lo que ocurría en Japón.
  • Baby boom
Murakami Haruki nació el 12 de enero de 1949, aunque puede incluírsele dentro de la generación del “Baby Boom”. Esta generación, que a día de hoy tiene una media de unos 65 años, nació tras la Segunda Guerra Mundial, cuando Japón comenzaba a recuperarse económicamente. Se dice de los “baby boomers” que tienen las ideas claras, estrictos tanto con el trabajo como con los estudios. No acaban de estar conformes con la sociedad joven actual, y esto se ha visto especialmente claro con la última catástrofe natural ocurrida el 11 de marzo del 2011.

Hasta 1973, ocurrió lo que hoy conocemos como 高度経済成長 (こうどけいざいせいちょう) “High-speed growth”, cuyo PIB anual era del 10%.
  • Las protestas estudiantiles
En 1960 se firmó en Washington el 日本国とアメリカ合衆国との間の相互協力及び安全保障条約, que establecía las bases militares americanas en territorio japonés y dictaba que en caso de que algún país atacara Japón, EE.UU. tendría que acudir a su ayuda (no podía ser a la inversa debido a que Japón no tenía ejército). Esta decisión provocó una oleada de ira entre los jóvenes universitarios en Japón, cuya fuerza fue aumentando a lo largo de los años 60. El partido comunista japonés, conocido por su antiamericanismo, comenzó a dividirse y se crearon nuevos grupos de la izquierda política cuyas influencias llegaron a los estudiantes que crearon “unidades políticas”. Todas y cada una de ellas tenían su propia opinión al respecto y esas facciones competían entre sí para controlar los gobiernos de las universidades locales con la intención de “extraer lecciones para el futuro”.

Los motivos de estas revoluciones fueron cambiando a lo largo de los años: los estudiantes protestaron también en contra del tratado de paz entre Japón y Corea del Sur y contra la Guerra del Vietnam; hasta que a finales de los años 60 la universidad de Waseda alzó la voz en contra del incremento de las tasas de la matrícula. Estas revoluciones estudiantiles estaban respaldadas por la oposición política del momento, pero eso no previno varias tragedias en formas de heridos, muertes y asesinatos contra enfrentamientos policiales. Pronto el significado de esta protesta dejó de perder sentido, y lo que antes era la lucha contra la imposición se convirtió en actos violentos y criminales y sinsentidos. A principios de los 70 los grupos revolucionarios y los gobernantes del momento llegaron a un supuesto acuerdo y estos movimientos llegaron a un fin brusco e inesperado, como si “nada hubiera pasado”.