jueves, 10 de junio de 2010

Seguimiento

Contrario a lo que muchos se piensan, cuando debe ocurrir algo importante, no tiene por qué haber ningún presentimiento involucrado. No es que me haya pasado nada importante o inesperado el día de hoy (qué va, ha sido relajado pese a que tengo un examen que pinta mortal mañana), pero algo ha hecho que me lo planteara.

Estamos demasiado acostumbrados a ver películas, o series, o oír historias, o leerlas, o escribirlas, historias donde el protagonista (en este caso, uno mismo) siempre sabe que algo va a ocurrir porque "lo presiente".

¿Alguna vez fui capaz de presentar que iba a irme a Japón? ¿Alguna vez fui capaz de presentir que la vida que llevo ocurriría?
Creo que siempre he tenido unas cuantas cosas claras, pero que, como todos, hay muchas cosas que desconozco y me sorprenden, decepcionan o alegran.
¿Sabía que iba a irme a Japón? Creo que en el fondo siempre lo supe.
¿Sabía que iba a estudiar japonés? Creo que en el fondo siempre lo supe.

Porque esas son las cosas que uno mismo puede controlar, ¿verdad?. Aunque uno mismo no puede decidir si su nota será lo bastante alta como para que le den japonés, o aunque uno mismo no sepa que le van a dar la beca, en el fondo creo que siempre supe que me iba a tocar.

He tenido mucha, mucha suerte, ¿verdad?

A veces me pregunto qué fue de mi karma. Por todo lo bueno que ocurre, ¿acaso no dicen que debe ocurrir uno de malo?
Tiemblo al pensar en ello. La vida me ha dado muchas cosas buenas, ¿qué me va a quitar a cambio más adelante?

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