lunes, 14 de junio de 2010

Buenas noticias

Debido a mi trabajo, es necesario que esté al día de todo lo que ocurre en Japón, pero por culpa de los exámenes (¡que por fin han acabado!) he estado un poco desconectada (¡MUY! desconectada). Tanto, que no me enteré de que Hatoyama, el primer ministro japonés, había dimitido y que lo había sustituido un hombre apodado "Ira Kan" (Kan, el irritable).
Y tan merecido es este apodo: en una rueda de prensa, cuando los periodistas comenzaron a avasallarlo a preguntas, éste comentó que "¿Acaso no hemos hablado de cosas más importantes?".
Impresionante, ¿verdad?

Pues lo que quería decir es que hoy he leído varias noticias, muchas trágicas, y una que me ha hecho sonreír.
Es la historia de tres hermanos, el mayor de 10, el mediano de 4 y la pequeña de 1.
Cuenta el artículo que el padre los estaba metiendo en el coche para ir a la guardería y se fue un momento, cuando el coche comenzó a llenarse de humo.
El mediano corrió a avisar a sus padres mientras que el mayor cogió a la pequeña.
El coche, que comenzó a arder, aparentemente no contenía nada que pudiera causar ninguna chispa o algo parecido y la policía lo está investigando...

Pero me ha parecido una historia bonita.

Igual que cuando hace unos meses, dos jóvenes estudiantes escucharon a un bebé llorar en un segundo o tercer piso, de cuya ventana salía humo.
Los dos treparon por la tubería y entraron por la ventana, cogieron al bebé y lo salvaron de lo que hubiera sido una muerte trágica.

No estoy diciendo, por supuesto, que esto sólo ocurra en Japón: ni mucho menos, historias bonitas, historias que hacen que no pierdas la esperanza, ocurren en todas partes.

sábado, 12 de junio de 2010

"Tu dolor es igual que el mío"

Acabo de escuchar por la radio una tragedia, una noticia que describe un accidente de coche y cuatro víctimas mortales. La causa parece ser (remarco que es que "PARECE SER" porque no he empezado a escuchar en serio la noticia hasta casi después de la mitad) que una conductora de nacionalidad china ha invadido el carril contrario y ha ocasionado dicho accidente. Si no he oído mal, una de las víctimas era un menor de edad.

Pienso y reflexiono sobre esta tragedia y no puedo evitar estremecerme.

Mi experiencia me ha demostrado que a la gente le gusta echar la culpa, la gente evita responsabilidades y si puede convertir su dolor en odio, lo hará con gusto.

Y, si le añadimos a esto que hace poco he tenido que hacer un trabajo que involucraba la palabra "xenofobia", me he sentido un poco intranquila.

Espero, espero de verdad, que por culpa de esta tragedia no se cometan más crímenes morales y éticos contra la población china en este país. Padres, familiares y amigos de las víctimas estarán tristes, destrozados, no lo dudo, pero ruego desde aquí que por eso no se odie a la comunidad china. Suplico a quien me escuche que nadie que esté pasando por un momento tan crudo tenga que contaminar ese sentimiento tan profundo y triste con algo tan corrupto e impuro como el odio. Y más cuando ese odio es como la xenofobia, una aversión contagiosa y peligrosa, más siquiera que la invasión de un carril.

¿Por qué digo todo esto? Porque la xenofobia es algo que está más presente en nuestra sociedad de la que nos esperamos: una misma servidora aún recibe miradas extrañas de personas que me conocen desde que soy pequeña. Y yo aún he tenido suerte, porque la familia china que ha vivido siempre con nosotros sí que son poco apreciados, poseen numerosos restaurantes y tiendas y ahora la cafetería más conocida y apreciada.

¿Por qué ahora nadie va a esa cafetería? Casi siempre que entro, está vacía.
¿Por qué los clientes les gritan a los camareros? Son chinos, no están sordos, y te entienden.
Incluso una mujer de aquí dijo "Es que no me gusta ir allí... verás, la revista tal ha dicho que son malos y que es mejor no ir" o, lo que es peor, "¡Es que me ponen nerviosa! Entro, y vienen enseguida y me preguntan qué quiero".

No sé si reír o llorar, porque no hace ni falta que comente lo absurdo y estúpida que es esta afirmación.

Pero volviendo al tema: una tragedia es una tragedia. Lo digo porque tengo la fría y escalofriante certeza, ¿quién habrá pensado en ella, en la mujer china? Los familiares de las demás víctimas, ¿pensarán también en lo triste que es que esta mujer también haya fallecido? ¿Les darán el pésame a los familiares de esta mujer?

Y con esto, quiero hacer pensar a mis demás lectores: esta es una historia real. Me la contó mi profesor en japón.

Mi universidad, Sophia, hace intercambios con universidades de todo el mundo. Y hace unos años, uno de estos estudiantes también perdió la vida en un accidente.

Este estudiante de intercambio, coreano, estaba en la estación de tren de noche, a punto de coger un tren (de los últimos), cuando vio que había un joven japonés que estaba ebrio y que caminaba serpenteando que, de golpe, cayó a la vía mientras se acercaba el tren. Saltó a la vía dispuesto a ayudarlo.
Una de las normas de japón estipula que debajo de las plataformas de tren debe haber un hueco para que una persona pueda esconderse en caso de una emergencia.
Los dos iban a colocarse allí cuando, por desgracia, dicho hueco no estaba.
Murieron los dos.

Creo que todos pensamos lo mismo mientras escuchamos la historia, tanto mis compañeros de clase como yo. "Qué horror... viene aquí a estudiar, va a salvarle la vida a un japonés... y fallece".
El profesor nos miró muy serios, con una sonrisa muy triste, y nos dijo:
-El padre del japonés que estaba ebrio se arrodilló ante el hombre coreano y le pidió disculpas.
Asumió toda la responsabilidad de la muerte del otro joven, mientras también cargaba con el dolor de la pérdida de su propio vástago.
El hombre coreano, que no me cabe duda que estaba sufriendo, le dijo:
-Ambos hemos perdido a un hijo, tu dolor es igual que el mío.

Dan ganas de llorar, ¿verdad?

jueves, 10 de junio de 2010

Seguimiento

Contrario a lo que muchos se piensan, cuando debe ocurrir algo importante, no tiene por qué haber ningún presentimiento involucrado. No es que me haya pasado nada importante o inesperado el día de hoy (qué va, ha sido relajado pese a que tengo un examen que pinta mortal mañana), pero algo ha hecho que me lo planteara.

Estamos demasiado acostumbrados a ver películas, o series, o oír historias, o leerlas, o escribirlas, historias donde el protagonista (en este caso, uno mismo) siempre sabe que algo va a ocurrir porque "lo presiente".

¿Alguna vez fui capaz de presentar que iba a irme a Japón? ¿Alguna vez fui capaz de presentir que la vida que llevo ocurriría?
Creo que siempre he tenido unas cuantas cosas claras, pero que, como todos, hay muchas cosas que desconozco y me sorprenden, decepcionan o alegran.
¿Sabía que iba a irme a Japón? Creo que en el fondo siempre lo supe.
¿Sabía que iba a estudiar japonés? Creo que en el fondo siempre lo supe.

Porque esas son las cosas que uno mismo puede controlar, ¿verdad?. Aunque uno mismo no puede decidir si su nota será lo bastante alta como para que le den japonés, o aunque uno mismo no sepa que le van a dar la beca, en el fondo creo que siempre supe que me iba a tocar.

He tenido mucha, mucha suerte, ¿verdad?

A veces me pregunto qué fue de mi karma. Por todo lo bueno que ocurre, ¿acaso no dicen que debe ocurrir uno de malo?
Tiemblo al pensar en ello. La vida me ha dado muchas cosas buenas, ¿qué me va a quitar a cambio más adelante?

martes, 8 de junio de 2010

Los que hacen huelga y los que aprovechan la ocasión para volverse estúpidos

No voy a decir en ningún momento que esté en contra de esta huelga. Ciertamente, me parece desconcertante que se rebaje el 5% de los salarios, que se congelen las pensiones, etc.

Pero los hay que hacen huelga de forma justa (porque son funcionarios, porque tienen el derecho de hacer huelga y ejercerla) y los hay que, como bien he anunciado en el título de esta entrada, aprovechan la ocasión para rebajar de forma sorprendente su cociente intelectual.


Ayer escuché en la estación de los FGC que se cambiarían los horarios y se ofrecerían únicamente los servicios mínimos, así que por precaución decidí averiguar qué clase de servicios mínimos eran esos. Comprendo que los servicios mínimos se comprendan por la mañana y por la tarde (cuando la gente va y cuando la gente vuelve del trabajo o loos colegios/institutos/universidades)...
¿Pero HOLA? Poner SÓLO esos horarios limita a quién debe viajar (y que no tenga el horario clásico de 9 a 5) a: ir pronto al sitio en cuestión o a volver pronto. En el caso de una servidora, he tenido que decirle a mi jefe que no podré ir porque no podré desplazarme hasta barcelona y mucho menos volver (voy a BCN al mediodía, no por la mañana, y vuelvo de noche, no por la tarde).
Servicio mínimo para muchos, y para unos pocos un servicio inexistente.
Cabe remarcar que esto, en Tokio, no ocurriría nunca. Nun. Ca.


Otra perla.
Hoy he tenido el examen final de japonés, y muchos otros alumnos no han podido venir porque no podían permitirse volver a las 17h. Así que por eso ha habido otros cambios y líos y molestias... Claro, yo he ido andando, pero muchos que han llegado me han dicho:
"Se ve que por la mañana, muy temprano, han destrozado los autobuses de la autónoma, unos piquetes... y se han puesto en medio de las vías"
¿En medio de las vías? Pues si os atropeyan... en serio, no quiero oír quejas.
Y ahora lo segundo y lo que me ha dejado más de pieda: ¿que han roto los autobuses?

Pero a ver, ¡¡que estamos en CRISIS; GILIP*LLAS!! (y quienes me conocen sabrán que no me gusta maldecir usando palabras crudas cuando escribo)
Para empezar, sois estudiantes, ¡NO funcionarios! Segundo, ¿para qué rompéis las ventanas que cuestan un PASTÓN que pagamos con nuestros IMPUESTOS? ¡Eso supone una pérdida de quién sabe cuantos centenares de euros...!

Que alguien me explique... porque esta es otra: ¿cómo es posible que esta gente tan SUBNORMAL (otra vez) sean UNIVERSITARIOS? ¿No se supone que los universitarios tenemos formación, somos inteligentes, somos gente con cultura y educación? ¡¡ES DE CAJÓN!!
Si son ESTOS los universitarios que en unos años van a llevar el mando del país y de las grandes empresas... en serio, me quiero ir corriendo, aunque sea a pie.

¡Es desesperante, dan ganas de cogerlos a todos y pegarles cuatro gritos, por no decir meterles cuatro leches! (el tema de la "violencia infantil" es otro tema caliente y muchas veces debatido con LNS).

No entiendo nada... ¿por qué la gente no piensa? Es que no es tan difícil...

Es que España... ¿a ver, cóbrales a los ricos la cantidad de dinero que quieras, vale? Pero haz el favor que no reducir la plantilla de médicos, de no reducir la cantidad de medicinas, de no descontentar la plantilla de sanidad de este país. Que a este paso nos volveremos locos y no habrá manicomio que nos acoja. Y, sobretodo, no reduzcas las inversiones en investigación, y mucho menos en educación. La educación del sistema público español es de RISA a nivel europeo (he comprobado mi ignorancia del mundo cuando hablaba con mis amigos de europa que conocí en Japón, y no soy precisamente de las tontas que rondan este país)... No cabe decir que hacer que los niños sean imbéciles no ayudará el país en un futuro, ni cercano, ni lejano.

¿Por qué no seguimos el ejemplo de países desarrollados como Alemania? (no lo digo por ser alemana, aunque debo admitir que es en ocasiones como éstas cuando me siento orgullosa). Alemania ahorrará 80.000€ en gastos públicos y todos se apretarán el cinturón: lo único que quedará intocado será la investigación y la educación (¡gracias! Un país con un poco de sentido común)

¿Llegará alguna vez el día en que cuando lea un periódico no tenga unas ganas irrefrenables de llorar?

domingo, 6 de junio de 2010

Sueños

Soy de esa clase de personas que no son conscientes de estar soñando. Es decir, para mí un sueño mientras lo vivo es una realidad, por muy absurdo que sea. Si sueño que el cielo se rompe, la yo de ese sueño creerá que es real hasta que no se despierte. Si sueño que quieren asesinarme, el terror que sentiré en ese momento será tan real como si ocurriera de verdad.

Esta noche he soñado que estaba en Shibuya, Tokio, que había llegado hasta allí en avión. Tenía que quedarme allí un mes: pero sólo tenía 6000 yenes (poco, muy poco) y tenía que sobrevivir con eso.

¿Qué es lo raro? Que en ningún momento me estresé (y sí, por lo que he explicando antes, he llegado a estresarme en mis sueños), sino que me lo miraba con optimismo. ¿No tengo dinero? Qué más da, estoy en Japón, no necesito nada más. ¿Comer? Claro, sí, comer tendré que comer algo, pero no me preocupa. Estoy aquí, estoy donde quiero estar.

Me he despertado y pese a que no tengo que preocuparme por tener un techo sobre mi cabeza o comida en la mesa, me siento extrañamenta desamparada.

martes, 1 de junio de 2010

Los años pasan

Hola a todos de nuevo,

Han ocurrido tantas cosas en el transcurso de este año pasado.
El año pasado me desperté este mismo día en Tokyo y el mundo era mío, las decisiones mías, y mi sueño era mi realidad. No estoy diciendo, claro está, que mi vida era perfecta, ni que ahora sea espantosa; simplemente era distinta.

En estos momentos, lo que me ocurrió ese 1 de junio le ocurría a otra chica, y que una servidora se ha quedado aquí en stand-by.

Es como los saltos temporales, como vidas alternas, universos paralelos.

¿Me he hecho mayor? ¿He aprendido cosas? ¿He madurado? ¿Me he vuelto más adulta?

Si me colocase a mí misma ahora y hace un año, ¿cambiaría? (sin contar ropa, peinado, etc.) ¿Notaría una diferencia?

Antes reía y ahora sigo riendo, ¿es lo mismo? ¿Sonaría igual?

sábado, 22 de mayo de 2010

¡Concurso Japonia!

Hola a todos los enamorados de Japón xD

Vengo aquí un tercer día consecutivo (omg) para informaros de un nuevo evento:
¡Concurso Japonia!

Se trata de escribir tu propio relato corto (550 palabras máximo) sobre algo relacionado con Japón o el idioma japonés, ¡con premio incluido!

Si os interesa, por favor, visitad: http://academiajaponia.blogspot.com/

viernes, 21 de mayo de 2010

Cajón desastre

Me ha hecho mucha gracia y a la vez me ha motivado un montón la idea de Carol. Ya me lo había dicho antes pero no lo acababa de ver... cierto, supongo que en este blog puedo decir todo lo que deja de ser profesional, centrarme un poco en mí y a la vez conectarlo un poco con Japón.

¡Algo haremos!
Me ha encantado el "cajón desastre": realmente, eso es lo que será a partir de ahora.

Hoy me he puesto a organizar un concurso para Japonia, ¡espero que os animéis vosotros también! Me doy cuenta de la cantidad de faena que va a ser y tiemblo, pero a la vez me hace muchísima ilusión ver qué és lo que nos enviará la gente.

Esta última semana y la que sigue son realmente cansados. Esta semana he trabajado todos los días y aún me queda mañana, y siempre he dicho y siempre diré que me encanta mi trabajo, pero debo admitir que estoy bastante agotada. Las clases no se detienen, las traducciones se apilan y los exámenes se acercan, y yo me estoy dando de golpes contra la pared y durmiéndome en el tren (pese a que duermo todas las horas que puedo de noche). Incluso pese a la cantidad de comida que estoy comiendo para no caerme de bruces contra el suelo, creo que incluso he adelgazado un poco, jajaja. No acabo de decidir si eso es bueno o malo, jeje.

Lo peor será que el miércoles tengo 2 exámenes, ¡dos! Y por si no fuera poco, por motivos que desconozco (bueno, eso no es verdad, sino es que la UAB se está convirtiendo en un órgano totalmente INCOMPETENTE) el lunes las bibliotecas cierran. ¿¡HOLA!? Estamos en mayo, época por excelencia de exámenes y trabajos y estudiantes que quieren tirarse de un puente, ¡al menos dejadnos usar este único día de descanso para ir a la biblioteca y avanzar faena, ¿no?! Pues no, me lo voy a pasar en casa haciendo lo que pueda para estudiarme 400 kanjis que me sabía hace un año y que ya he olvidado.

En fin, este es mi cajón desastre y desvarío actual. Tengo ganas de cerrar los ojos y que, cuando los abra, toda esta pesadilla se acabe.

(... y pensar que me quedan dos años al menos de carrera...)

jueves, 20 de mayo de 2010

¿Y yo qué hago?

Creé este blog con la intención de

a) Relatar mis experiencias en Japón durante este año de intercambio que se acabó.
b) Relatar mis experiencias post-Japón hasta el momento de volver.

... Pero ahora ¡estoy que no paro con el blog de Japonia! Está claro que tiene que ver con el hecho de que es, después de todo, mi trabajo (¡cómo no! xD)
Es allí donde publicaré noticias y curiosidades japonesas, junto con entradas del idioma con la ayuda de 無限, mi compañero xD

Lo que hace que me plantee... y yo, ahora, ¿qué hago con ESTE blog?
Pese a que he dicho ya mil veces que pensaba renunciarlo... lo pienso y es que me da lástima. Me gusta, lo disfruto, y pese a no tantos como muchos otros blogs por ahí desperdigados, tengo a unos pocos seguidores que me han agredado a su lista por algo, ¿verdad?

Pues en estas estoy: ¿Cómo enfoco yo este blog ahora?

viernes, 16 de abril de 2010

Otros blogs

Ahora que el blog de Japonia es el que me ocupa más tiempo (obviamente, ése está ligado al trabajo y éste a mi tiempo libre) y en él subimos mi compañero y yo todo lo que se nos ocurra sobre Japón, este blog se ha quedado ya casi sin nada.

Pero es que como lo creé para cuando me fuera a Japón, e iba a ser también el puente entre aquí y el país nipón para cuando volviera...
Me da pena dejarlo.
Así que seguiré usándolo como antes, y explicaré mis experiencias relacionadas con ese mundo. Recuerdos, lo que ocurra a partir de ahora...

... si no fuera porque estoy hasta el gorro de faena.

Eso sí, sí quiero actualizar para decir que dos de mis amigos han ido por su cuenta a Japón y se han visto con Ayachan.

Nancy, alemana, a quién echo de menos y a quién iré a ver sí o sí a Alemania (aunque sea para dejar un poco atrás cosas aún pegadas), fue a Fukuoka para hacer un curso donde ella trabajaría como ayudante de profesor en una guardaría japonesa. Ahora está en Tokyo hasta finales de mes.
Brandon, malasio, un chico divertidísimo que nadie comprende, ha acabado ya su carrera de lingüística y se ha ido a Tokyo para seguir con sus estudios del koto, estudios musicales para los que tiene un talento inexplicable. Creo que se quedará allí, aunque no sé cuánto tiempo (mucho, seguro).

Estos dos, miembros de la ACA, se han encontado ya en Tokyo con Ayachan y han ido al bar de sushi al que solíamos ir. El hombre incluso recordaba a Brandon y su amado Chu-toro (omg... adoro el Chu-toro, yo también quiero ;__; ).
Eso sólo hace que mi nostalgia se incremente cosa mala.

A veces desearía poder volver atrás en el tiempo.
No digo que no lo pasara mal: nono, sufrí, hubo un tiempo en el que lo odiaba todo y el estrés podía conmigo, y no quería hacer otra cosa que huir a Barcelona. Pero una vez aquí me di cuenta de que pese a todo, pese a esos malos momentos y esa ansiedad, era feliz.
Podía mirar por la ventana y sonreír, podía estar en el tren una hora y ser feliz.
No sé cómo lo sabía, pero sabía que era feliz.

No estoy diciendo que aquí no lo esté... Pero creo que lo único que me ayuda a seguir adelante es saber que tengo un futuro más o menos cercano allí, en casa.
Universidad
Ciertamente, si no fuera por mis amigos de Barcelona, a los que quiero casi demasiado, esto se hubira convertido en un infierno.

Así que a los que estéis leyendo esto y ya sabéis quienes sois:
Os quiero y gracias.

sábado, 27 de marzo de 2010

Cambios

Han demasiados cambios en demasiado poco tiempo.

Antes de darte cuenta ya estás rodeado, y a la que vas a abrir la boca para decirles algo ya se han esfumado. ¿Dónde?
Es gracias a la tecnología de hoy que podemos jugar a que dicha distancia no existe.

Por lo que si pongo imágenes en Google y pido "Tokyo" o demás, por un mero instante puedo volver a pretender que he vuelto a casa. Si hablo en japonés en el trabajo, por un momento puedo olvidar que ya no estoy allí.

Me quedan al menos 2 años para sacarme la carrera.

lunes, 22 de marzo de 2010

Tokio, 20 de marzo de 1995

En Tokio, el 20 de marzo de 1995 se produjo uno de los mayores ataques terroristas domésticos en la capital nipona.

Una secta religiosa llamada Aum Shinrikyo liderados por Asahara Shoko se ocupó de este ataque que acabó con la vida de 13 personas y 6252 personas resultados heridas (50 de gravedad, 984 con problemas de visión)*.

Como todos sabéis, Tokio es una ciudad famosa por los viajes en tren y sus hora punta: no es extraño que el tren esté tan concurrido que no quepa nadie más, ni es broma la profesión de "empujador" que se encargan de empujar a los más desesperados por entrar. Incluso tengo entendido que tampoco es una rareza que la gente se rompa una costilla por culpa de dichos altercados.
Así que imaginaos que cinco personas entran en un tren, cubiertos por una bufanda o las míticas máscaras quirúrgicas que son comunes en invierno para prevenir resfriados (acción que defiendo, porque así el nivel de contagio disminuye)... y dejan caer unas bolsas envueltas en papel de periódico y lo pinchan con la punta del paraguas...

Ese líquido era sarin: una gota del tamaño de la cabeza de una aguja es suficiente para mata a una persona.
Es 500 veces más tóxico que el cianuro.

El caos era tremendo, especialmente porque nadie sabía lo que estaba pasando. La gente empezaba a marearse y a toser, y no comprendían el por qué.
A la que pudieron se bajaron de las estaciones, pero algunos se desmayaron.
Trabajadores de las estaciones recogieron las bolsas (¡no sabían lo que era!) y murieron por lo letal que era ese veneno.

Nadie comprendía nada.

De entre los efectos secundarios de estar en contacto con dicho veneno están:

Coma, convulsiones, muerte, dificultad a la hora de respirar, pesadillas, sensibilidad a la luz, espuma por la boca, fiebres muy alta, síntomas gripales, pérdida de conocimiento, pérdida de la memoria, diarrea, náuseas, vómitos, parálisis, estrés postraumático, ataques, temblores incontrolables, problemas de vision (temporales y permanentes)**


¿Por qué hablo de este caso ahora? Porque hace apenas 15 años de dicho ataque, y porque al darme cuenta recordé que tenía en casa un libro de Murakami Haruki (Underground) que habla sobre el tema. En él entrevista a los sobrevivientes de dicho ataque, y los entrevistados describen con mucho detalle todo lo que vivieron.

Parece una historia de ficción, por eso, cuando uno descubre que es verdad, a uno se le pone la piel de gallina.

¿Por qué pasan este tipo de cosas?


*Datos extraídos de la Wikipedia.
**Datos extraídos de la Wikipedia.

jueves, 18 de marzo de 2010

Spin-off

Hoy me he enterado de que mi blog es motivo de burla por parte de mis más allegados.
Así que voy a seguir con su coña y dar más pie a esta broma que me hace mucha gracia:

¡Chicas! ¡Anne tiene piso!

Os quiero ;)

miércoles, 3 de marzo de 2010

Nombres

Estimados lectores,

Ya sé que hace mucho tiempo que no actualizo, pero comprended que ni siquiera estaba segura de querer actualizar este blog. Qué demonios, ni siquiera sé ahora si quiero seguir actualizándolo, pero me encontré con una cosa graciosa que pensé que os haría gracia.

Como supongo que sabéis, el sistema del japonés de ひらがな (hiragana), カタカナ (katakana) y 漢字 (kanji).
Contario a mis expectativas, yo me pensaba que los 常用漢字 (じょうようかんじ) (kanjis de uso diario) no son 1945, sino que desde el año pasado son 2136 (o 2131, mis fuentes me confunden xD). Quitaron 5, y añadieron todos los demás. Imaginaos el susto que me llevé.

En fin, existen los llamados 人名用漢字(じんめいようかんじ)(kanjis para nombres de persona) que son kanjis especiales para nombres (efectivamente, de persona). Normalmente los kanjis que se usan son los "normales" (mencionados arriba). Los que antes eran menos de cien, progresaron significativamente a doscientos y pico, y el 2004 se les fue la olla y subieron y ahora son CASI MIL kanjis extra para nombres de persona.

Vamos, que son casi 3000 kanjis los que necesitas si quieres vivir respirando más o menos tranquilo en las tierras niponas.

¿Por qué hablo de esto en ésta entrada?

Pues porque estuve investigando este tipo de cosas para el trabajo, y me llevé un buen susto cuando descubrí que durante ese aumento brutal en número del 2004, se hicieron varias propuestas para añadirlos en la lista de oficiales. Obviamente, hubo muchísima CONTROVERSIA, y puedo decir que estos que listo a continuación NO son aceptados.

糞(くそ)mierda
呪(のろい) maldición
屍(しかばね)cadáver
癌(がん)cáncer
姦(かしましい)violación, seducción
淫(みだら)obseceno
怨(うらみ)resentimiento
(しもがさ)hemorroides
(そばめ)concubina
蔑(べつ)ridículo
娼(しょう)prostituta
膿(うみ)pus
嘘(うそ)mentira
腫(しゅ)tumor

No, en serio, vale que estos kanjis existan... ¿¡pero a quién demonios se le ocurre siquiera PRESENTARLAS para NOMBRES DE PERSONA!?

sábado, 27 de febrero de 2010

Semana oriental en la UAB

Texto, en teoría de diez líneas, que debo entregarle a mi profesora sobre lo que vi en dicha ocasión. Espero que no me suspenda por "ir de lista".

Al contrario de mis expectativas, dicho evento −que tuvo lugar en la Plaza Cívica de la Universidad− no hizo que me sintiera más cerca de Asia.

Probablemente sería por el tiempo (lluvioso y sofocantemente gris) o por mi estado de ánimo ese día, pero cuando vi lo que se estaba llevando a cabo tuve más ganas de esconderme bajo una de esas paraditas que participar activamente en ellas.

No deseo que se me malinterprete, aprecio y respeto todo el esfuerzo de los organizadores (chicos y chicas como nosotros que, pese a sus propias asignaturas y vidas personales, sacaron un hueco en su agenda para entretener a un público bastante exigente, y me incluyo) pero por algún motivo no acababa de cuajar. Mi egocentrismo salió de su propio escondite para darme una bofetada en la cara y recordarme vilmente que hubo una época en la que estar allí me hubiera emocionado cual niña pequeña, hizo que recordara que hubo un tiempo en el que yo también pensaba que Asia era lo que había en las plazas mayores de las universidades.

Por supuesto, habiendo estudiado en la capital nipona durante un año, ahora sé que no es así.

Que Japón no es el anime y el manga (que, si bien creo que son alicientes justificados para despertar un interés, me irrita que la gente se atasque y no salga ya más de dichas conclusiones), no es tampoco las artes marciales (práctica legendaria y antigua, pero muchas veces exagerada), ni es beber sake (especialmente no es beber sake a menos que estés en una cena de empresa).

No tengo intención de insultar ni ofender a quienes se esforzaron en la que la cosa fuera un éxito, ni en los que genuinamente disfrutaron del espectáculo, que si bien me alegro por ellos, deseo con todas mis fuerzas que sean más listos que una servidora en su época friki (otaku) y hubieran tenido en mente en todo momento que Asia (no sólo Japón) no se limita a unos estantes en una plaza mayor de una universidad.