viernes, 11 de diciembre de 2009

Un giro de perspectiva

Voy a hablaros sobre Alemania, pero en otra entrada.

Este post está dedicado a lo que me pasó ayer por la noche, después de trabajar, mientras esperaba en la parada de autobús de BCN para irme al pueblo.

Estaba entre las dos paradas, puesto que no había nadie y no sabía en cuál exactamente estacionaría el bus en cuestión, y como tenía unos 20-25' para el siguiente (se me había escapado el anterior delante de las narices, pero por suerte cuando me pasa eso no me enfado) me puse de pie y comencé a actualizar mi diario. Debo aclarar que estaba sola.
Noto que alguien me está hablando, y parece inofensivo, así que me giro para escucharlo.

Antes de nada, debo decir que estamos hablando de BCN, una ciudad no segura por excelencia, donde abundan los tíos raros. Así que sí, ya sé que esta experiencia no es nada del otro mundo, ya sé que no es gran cosa en comparación con otras que ocurren todos los días y son terribles, pero es la primera vez que me ocurrió algo así y me dio miedo.

Me estaba diciendo:
-Dame cigarrillos o te corto el cuello.

Claro, creo que realmente no entendí lo que estaba diciendo. Bueno, entender sí, lo entendía, pero no estaba asimilando la información.
Así que racionalmente, le dije:
-No tengo, no fumo.

Pero me lo repetía, me lo repetía, siempre esa misma frase, si no 20 veces ninguna, hasta que le dije con insistencia que es que de verdad, que no tenía, que es que simplemente yo no fumo.
Y se fue.

Cuando se fue, y me aseguré de que se había ido (y justo entonces es cuando empezó a aparecer la gente), fue entonces cuando comencé a asimilarlo.

Claro, ya sé que no es gran cosa en una ciudad tan mal de la olla como BCN, que sólo fue un susto. Pero me asusté, porque quién sabe si de no haber mantenido la calma y haber gritado, me hubiera atacado. De haberme echado a correr, me hubiera podido atacar entonces también.
Tuve suerte, pero ¿cuánta más gente no ha tenido una suerte como la mía anoche?

(obviando, por supuesto, la mala suerte de tener que enfrentarme a esto desde un buen principio)

4 comentarios:

Medieval Lady dijo...

Horrible, loq ue pueden hacer por el tabaco. Pura suerte la tuya pero de la buena.

LNS dijo...

Gñe, sabes perfectamente lo que opino sobre el cierre masivo de psiquiátricos en este país. Debería caérsele la cara de vergüenza por esto, por la ley del menor y porque sólo hay crisis si se la quieren echar a alguien en cara.

Pos niña, menos mal que reaccionaste así. Ara piensa por un momento que la que se encuentra en esa situación soy yo... la que se lía.

Ale, cariño, me alegro de que estés bien, y sabes que te voy a exigir pelos y detalles sobre tu escapadita a Alemania (sobretodo los pelos).

Carolina Bensler dijo...

Hostias nena, lo siento de veras, aunque tuviste suerte :S.
Barcelona da bastante yuyu y más a ciertas horas y estando sola, y situaciones como esa es el pan de cada día de la mayoría de los que viven, trabajan o simplemente van por ocio o lo que sea.
De verdad, ve siempre con 4 ojos delante y 4 más en la nuca.

Una vez, justo bajando del autobús, en Tetuán, un tipo me vino pidiendo tabaco, y como óbviamente le respondí que no tenía porque no fumaba, coge el tipo y me pega un grito acojonante y para colmo me llama hija de puta... Impresionante.
Y de situaciones peligrosas... unas cuantas.

Guerat dijo...

A mi me sucedió algo parecido. Estaba en la parada de bus de Sagrera con las manos ocupadas. Me viene un tipo por detrás(que después vi que era cocainómano) y me suelta que le de todo lo de valor. Me quedé en blanco y no sabía que hacer, pues no podía coger la cartera porque no tenía ninguna mano libre, así que al ver que estaba rodeado de gente y no le salió bien la jugarreta soltó un "¡es coña!" que me despertó de golpe del estado "piedra".

Suerte que al final no pasó nada, me alegro que estés bien! ;)