miércoles, 25 de noviembre de 2009

Maid Café en Akihabara... un paso importante en mi mundo friki y mi nuevo trabajo (1)

Ya, ya... xD
Ya os oigo...

En fin, he decidido hacer la *segunda versión* de ..::Mada Mada::.. y ponerme en serio, que este blog ya es de risa.

Para empezar, hoy me he acordado de una de las experiencias, de las últimas, de Japón.
(y ahora que lo pienso, con la tontería nunca he explicado cómo me fue por Akita e Iwate, ¿verdad?) Todos los frikis muy frikis que conocen algo sobre la gran capital nipona, Tokio, saben que hay un barrio especial llamado...

... Akihabara.

¿Qué es Akihabara? Es donde va todo el mundo que necesite algo especial para la electrónica, pues es donde hay más centros comerciales y más tiendas especializadas en tecnología (ya sean TV, lavadoras, PS3ses y PS4ses cuando salga, móviles, y demás aparatos que necesiten funcionar a base de la electricidad). Y también (sí, sí, ya os oigo) es donde se juntan TODOS los frikis más frikis de Japón (y los de fuera).

Si alzas la vista de encontrarás de frente con un edificio enorme, alto, y sera de: a) electrónica b) Manga, Anime, merchandising.

Va en serio, allí encontrarás el manga más inédito del mundo (paradoja, pero ya nos conocemos), los animes menos vistos en edición limitada, y pósters del tamaño de una catedral colgados en todas partes. Edificios, edificios, y edificios que son el hogar de todos estos frikis sueltos.

Antes de seguir con mi relato, quiero decir una cosa.
Mi experiencia previa a Japón demostraba a todo aquél que me conociera que era una p*ta friki del manga y del anime y demás. Tengo la habitación de mi casa forrada con pósters, tengo incluso una religión de dioses bishounen (chicos guapos, y hermosos, también), imito poses y frases famosas, y hasta el Salón 08 no me había perdido ninguno en *10* años, disfrazada y sin disfrazar, de anime, de videojuegos...
Pero una se piensa que si se va un año a Japón, bañada como está en todo este frikismo, vuelve convertida en el peor monstruo otaku del mundo. Claro, eso puede pasar, pero no fue mi caso. Claro, me sigue gustando el manga, me sigo aprendiendo las canciones, pero hace meses que no me compro ningún tomo (también es por el tema económico, allí me los compraba por 105 yenes), meses que no me siento para ver una serie, vamos...
... me he vuelto menos friki.
¡¡Ojo derecho!! Eso no significa que no lo sea, ¿eh? Me sigo disfrazando, me sigo aprendiendo frases, y me sigo bajando música japonesa basado en openings, endings y OST. Peero... digamos que esa fiebre enfermiza se me ha pasado. Ahora el manga y el anime, sí, claro, me gustan, pero es más un cariño que una pasión.
¡¡Ojo izquierdo!! (vaaaaaaale, chiste malo) Eso no significa que me haya calmado con SKST (mi propia producción para siempre inédita de manga) Shun Ka Shuu Tou. Es más, cada día que pasa es un reto más, un pensamiento más, y una historia más.

Creo que hasta le dedicaré una entrada a SKST.

Pero sigo, que estaba hablando de Akiba (Akihabara).

Otra de las características de este lugar son los Maid Café. Cafeterías pequeñas, acogedoras, de colores pastel y cafés y dulces dignos de cualquier dibujo porque *no parecen reales*, y... claro, las maids. Chicas preciosas de cara, con el pelo normalmente castaño, y vestidas de *maid* (criadas). Te hablan con voz de piiiiito y te dicen que hagas con los dedos una forma de corazón y que digas "¡Moe, moe! ¡Chuuu!" su equivalente a "¡Qué aproveche!".

Vamos, todo un mundo.
Y Ferdinand, antes de irse, quería ir a un Maid Café. Y qué demonios, pensé, yo también quería ir a uno, y al final hasta se vino Robert.
¡Quéeeeee vergüenza! Así que ¿qué hicimos? ¡¡Los guiris!! Pobres chicas no sabían inglés y nosotros pretendíamos no entender ni papa de lo que nos explicaban (y entendíamos sus quebraderos de cabeza, ¡cómo nos partíamos! Ahora me dan pena y todo) pero al final todo salió bien. El café resultó no ser tan bueno como los pasteles (que no pedimos, porque es caro, muy caro), pero valió la pena.

Me sentí toda una dama atendida por estas guapas criadas xD No, en serio, nos reimos mucho y fue divertidísimo.
Ese fue el último día que vimos a Ferdinand. ¡Hasta pronto, espero!

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Y segunda noticia: Ya tengo trabajo. ¡Gracias a todos los que habéis intentado echarme un cable! No sabéis cuánto os lo agradezco. Fue un verdadero quebradero de cabeza.

Ahora trabajo en una tienda especializada de Japón en Barcelona. ¡Yeah! Es una academia con profesoras nativas (con las que hablo japo, ¡yeah!) y con libros en castellano sobre japón, o simplemente libros en japonés. También hay artículos, imágenes, manga, vídeos y CD y demás. Me lo paso bien.
Hago trabajo de oficina: imprimir, crear trípticos, organizar, llevar las ventas y los libros...

De momento bien xD Creo que les caigo bien.
¡Crucemos los dedos!

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Nota: ¡Gracias a todos por votar!