jueves, 17 de septiembre de 2009

De como un día quise donar sangre... ¡y no me la aceptaron!

Cómo no, comienzo este post con una sincera disculpa a los lectores... que ya ni sé si estarán allí (pero yo, por si las moscas, sigo escribiendo en esto cuando tenga tiempo).

¿Por qué he tardado tantísimo tiempo en volver?

Veamos...

Julio:
Examen del Nouken (ya tengo la nota: ¡¡APROBADA!!), vino mi padre, vino Anne & Co., exámenes finales.
Agosto:
(en Japón) Mudanza. Viaje a Akita-ken e Iwate-ken con los de Incredible English y Ayaka. Últimos días en Tokyo. (en BCN) Acostumbrarme de nuevo a la vida de aquí, viaje a Mallorca THS 2009, preparación de mudanza.
Septiembre:
Mudanza a la Vila Universitaria. Búsqueda y captura de trabajo. Comienzo de trabajo. Y este lunes: ¡comienzan las clases! (se oye un "¡NOOOO!" colectivo)

Pero hoy os contaré una experiencia única antes de que se me olvide (¡ojalá que no!, porque estas cosas pasan).

Un día estaba con Robert y Rakel yendo por Yurakuchou, porque nunca habíamos ido, y eso que nos encontramos un cartel de: ¡se busca donantes de sangre!
Yo ese día me sentí especialmente amable, así que me dije: como nunca he donado sangre, ahora sería una buenísima oportunidad... Así que entré, toda contenta y emocionada, y les dije eso, que había visto el cartel (el grupo más buscado era el A, ¡y yo soy A!)...
Y me miran raros...

-¿Eres japonesa? -me preguntarón. Le dije que sí- ¿Vives en Tokyo?
-Bueno... vivo en España, pero he estado aquí un año y...
-Entonces me temo que no podemos aceptarla -me dijo con media sonrisa de arrepentimiento-. Verá...
Y me explica que como hubo un brote muy violento de encefalopatía espongiforme bovina (aka: vacas locas) en inglaterra, tenían que regular a los donantes que hubieran estado viviendo en europa. Resulta que si habías estado en españa durante más de tres DÍAS, o en inglaterra más de MEDIO DÍA ya tenían que rechazarte.

Me quedé con cara de tonta.

Vale que está bien este control y estas regulaciones para que no se pasen al que recibe la sangre...
¿Pero eso no era un poco demasiado?

3 comentarios:

Guerat dijo...

Estoy de acuerdo contigo, eso es algo exagerado... Lo que creo yo deberían hacer es tomar la sangre y analizar para ver si hay riesgo o no, pero no rechazarla, vamos, creo yo...

LNS dijo...

... listo, precisamente esa regulación está ahí porque la enfermedad puede estar latente hasta UNA DÉCADA, y si has estudiado algo de biología (deberías haber estudiado más bio que yo, animalito), una enfermedad latente es difícilmente detectable. Hará no mucho volvió a darse una muerte en España por esta misma enfermedad, y no era por nuevas vacas enfermas sino porque hace menos de una década que empezó la regulación para los piensos de los animales de granja.

Es un precio pequeño en los bancos de sangre para evitar contagios absurdos de una enfermedad que sólo tiene una cura: morirse antes de que se reproduzca.

Bueno, pese a mi explicación presuntuosa y a mala leche (son las dos de la mañana y acabo de hacer una remesa gigante de galletas... ya te contaré...), me parece una auténtica pena que por una vez que le echabas valor al asunto no puedas. Si te sirve de algo yo tampoco puedo donar sangre por el tema pastillitas.
Y saludos de mi gato, que también quiere escribir (si no no sé que hace subiéndose al teclado...).
;) vaya bonito, a ver cuándo nos vemos.

Carolina Bensler dijo...

Bueno... si te sirve de consuelo yo tampoco puedo donar sangre xDDDDD (o almenos eso creo por la cantidad de medicación que tomo al cabo del día).

Un besote!