martes, 17 de marzo de 2009

Gimme 48 hours and you'll live a different life altogether

Estoy en medio de lo que serán mis 48 horas más surrealistas desde que he llegado a Japón, tanto que ni siquiera sé cómo organizar esta entrada en el blog.

Los que me hayáis leído desde un "principio" sabréis que esta es ya segunda vez que me mudo desde que he venido a Japón (sin contar el traslado de España a Warabi), y puedo asegurar que mudarse es una experiencia "inolvidable" y tan pesada y horrible como enriquecedora.

¿Mis "casas" hasta el momento?

Warabi:
Convivía con dos compañeras de la UAB, una de ellas compañera de clase. Por motivos que los que lo sabemos lo sabemos, y los que no pues podéis preguntarme y me reservo el derecho de contestar; nuestra relación se atrofió tanto que apestaba a mierda (estoy de un humor cínico hoy, y creo que el leer a Alison a primera hora me afecta... ¡¡cómo eres!!).
La casa era grande, no tan mal comunicada y el largo trayecto en tren hasta la uni no me cansaba. Tenía una habitación que me encantaba, una washitsu (habitación al estilo japonés, con tatami y "persianas" de papel de esas que siempre salen en la tele), en la que me sentía muy cómoda. Adoro esa habitación, pero en cambio puedo afirmar que odio el resto de la casa y no descartaría el decirles adiós para siempre a mis compañeras sin una sola lágrima.

Hiroo:
La casa es enorme, tengo una casa para mí sola. Una habitación grande con una cama doble y un armario enorme, un escritorio ancho donde puedo colocar mis libros y cómics. Una cocina cómoda (pese a que me vengan a visitar de vez en cuando personajes no bienvenidos) y un comedor con tanto espacio que no sé qué hacer con él. La casa es fantástica, una casa preciosa; pero desgraciadamente es una "house", no una "home" para mí y nunca lo ha sido pese a todos mis esfuerzos (aquí es cuando entra alguien y me pregunta la diferencia entre ambas palabras en inglés y me tiro de un puente) (sí, definitivamente, no voy a volver a leerte por las mañanas, Ali, me transformas xD).
Eso y que estaba sujeta a la familia, que es muy amable, muy buena, pero esperan cosas de mí y me tiran obstáculos a la cara de golpe con tanta brusquedad que buscar arreglos se convierte en un juego de locos. El otro día me dijeron que sus amigos (que se quedan en esta casa, como habíamos acordado previamente) no venían después del 20, sino el 18 (y el 19 se va mi madre), por lo que aquí estábamos ambas buscando un hotel (porque mi madre es exigente si no caprichosa) y haciendo arreglos de última hora. Ah, y no olvidemos el día que me dijeron con una gran sonrisa justo cuando me iba a ir a buscarle medicamentos para el pobre Miki que se mudaban y que me buscara una casa.

En serio, fue un milagro que Rakel también estuviera buscando piso.

Ahora,

Tsurukawa:
Esta bastante lejos pero no más que Warabi (sólo que no para el norte, sino el oeste de Tokyo). Vivié con ella, por lo que no estaré sola, pero creo que a veces me conviene, porque estar demasiado tiempo sola no me conviene...
La casa es bastante grande para ser Tokyo (36m2), tiene un cuarto separado para el váter y otro para el baño/ducha, una cocina y en otra habitación (por si me encuentro con otro enemigo y tengo que huir, ¡¡hay una puerta!!) nuestro dormitorio con sofá y una mesita baja.
Tengo muchas esperanzas puestas en esta nueva casa y esta nueva experiencia/convivencia. No soy una optimista descerebrada, sé que van a haber dificultades, pero ya de antemano hemos hablado y acordado ser cordiales y no olvidar que somos amigas, que tenemos que hablarnos.
Es para mí una nueva aventura.

Ah, que por cierto, la búsqueda del piso este tiene historia xD

Estábamos las dos hablando justo el día antes de que yo me fuera para las Filipinas sobre qué haríamos (porque ella tiene que mudarse para el 22) y dos días después de volver, ayer, quedamos a las 11 de la mañana en Ikebukuro, donde está la oficina central de la Oak House (competencia de la tan famosa nº1 Sakura House y no sé por qué, porque la Oak House es mucho mejor) y preguntamos. Allí nos organizaron una visita en la casa (de la que habíamos visto ya planos y fotos) y nos enamoramos al momento.
"¿Para cuándo queréis el piso?" nos miramos y a la de una dijimos "Para hoy", la cara del hombre fue un poema.

En fin, esta es mi historia por ahora.

6 comentarios:

JYSLA dijo...

"Para hoy" XDXD
Bueno, ánimo. No hay duda de que toda esta experiencia te hará más fuerte (qué fácil es que lo diga yo, ¿verdad? :P). Espero que la convivencia vaya bien con Rakel. Espero noticias con impacienciaaa... <3

L'n'S dijo...

Bueno, dicen que bien está lo que bien acaba, y de momento no parece un final trágico,¿no?
¿Y qué es eso de que te transforma leerme de buena mañana? Si yo soy bueeena...
Jeje, niña, muchos besitos y sigue poniéndonos al día.

Laura dijo...

Sachiiii =D
Me alegro que al final hayas encontrado piso y que por el momento las cosas vayan bien =D ¡A ver si es la última mudanza que haces en japon! en fin, esperamos noticias tuyas!!

un abrazo muy, muy fuerte!

Júlia Rosell dijo...

女の子!

お元気ですか?

いい期待! > _ <

その時私は期待以上proost消えた!との話も!

イミシガン大をぶっ飛ばすヌエボ!

*·Gemma·* dijo...

ueueueueee! doncs aviam si en aquesta nova casa no tens visites inesperades xD aiiix... m'alegro que t'agradi la nova casa! :D
segueix informant, una abraçada i un petonàs! :)

Carolina Bensler dijo...

Nada que no te hayan dicho ya, jeje ;). Mucha suerte con esta nueva casa y con la nueva convivencia, y como dicen por ahí, esperemos que no tengas visitas inesperadas en la cocina xDDDD.

Por otra parte me sorprendre el tamaño de la vivienda. ¿36 m2 grande? Realmente me pregunto como será el tamaño medio de un piso en Tokyo, y sobretodo como s elo montarán las familias con más de un hijo... no, mejor... con un hijo si solo hay una habitación :S. Supongo que se lo habrán organizado de otra manera muy distinta a cómo lo hacemos aquí.

Ya nos contarás qué tal va ^^.
Un besote cariño!