Creo que debería seguir con esto del blog.
¿Gente a favor? ¿Gente en contra? Si me acuerdo cuando acabe esto, tal vez incluya una votación al lado de la página, así que votad por favor (si me he acordado, que estaría bien).
Algunos lo sabréis, otros no, a unos les interesará y a otros no (qué simpática estoy siendo, pero es que estoy de muy mal humor y me sale la vena agresiva y sarcástica. Creo que a LNS le hará gracia y todo): perdí ese maravilloso trabajo hace un par de semanas.
Y quién me lo hubiera dicho cuando estaba en Japón, la "crisis" no es broma.
Porque, veamos, aún a riesgo de sonar engreída. ¡No soy tan mala como para que no me contraten! Y si no he enviado unos 50 CV y cartas de presentación, no he enviado ninguna y estas dos semanas me las he pasado en coma.
Tengo estudios (no cometo faltas de ortografía -al menos, no demasiadas), tengo experiencia laboral (casi toda de cara al público, y me han dicho que mal no lo hago), hablo idiomas (cuatro, tres a la perfección, y una no-tan-mal), y soy responsable, educada y nunca llego tarde. Ah, y tampoco soy de TAN mal ver, ¿no?
Pero no hay forma. Tuve una entrevista de trabajo no hace mucho, pero no me han dicho nada. Y trabajaré a partir de mañana unas horas en el Salón del Manga, que me será útil, pero son cuatro días. Y el 6 de diciembre también trabajo para el Examen Oficial de Japonés (JLPT)...
Pero vamos, gente.
Estoy hasta los mismísimos.
¿Alguien sabe algo de algún lugar?
miércoles 28 de octubre de 2009
viernes 18 de septiembre de 2009
Una historia sobre BCN, que me ocurrió ayer
Desde la segunda semana de septiembre estoy trabajando a media jornada (¿Quién llama a 6h "media-jornada"?) en la librería OOO (por no poner nombres). Me llevo estupendamente con mis compañeros de trabajo, pero con los jefes es ya otra historia... Pero en fin, comenzaré desde el principio.
Ayer, los que trabajamos en la OOO tuvimos que ir a la librería XXX (no, no es nada raro) para hacer un inventario de libros.
¡Quién me iba a decir a mí que ese día sería el día más surrealista de mi vida!
Después del trabajo, que ocurrió cual jornada normal, y de turnarnos las horas de la cena, fuimos caminando hasta XXX.
El hombre nos explica cómo funciona lo de las máquinas y siempre que hago una pregunta, me trata de tonta.
Cuando empiezo con las etiquetas, la jefa, la señora I, me dice:
-¿No os han dicho que pongáis en esas etiquetas de las estantarías vuestras iniciales y el número de libros?
Y como no, no nos lo habían dicho, dije:
-¿Eh? No, no nos o han dicho.
-¡Oye! -exclamó, mirando al que nos había enseñado cómo se hacía- ¿No les has dicho que tienen que apuntar sus iniciales y el número de libros?
Y el hombre dice, con toda la calma:
-Sí se lo he dicho.
Pero señores y señoras, ¡no nos lo había dicho! Porque veamos, no seré la más iluminada del grupo, pero no suelo tener problemas de atención y para este tipos de cosas siempre estoy memorizando al pie de la letra todas las instrucciones (para evitar marrones, ¡rodolí!).
-Oye, nena, que sí que te lo han dicho.
Y como ya estaba cansada, y sabía que aún me quedaban un par de horas largas... con ganas de llorar, le dije:
-No, no, no nos lo dijo.
Y cuando la señora I vio que, efectivamente, todos los que habían estado conmigo (porque claro, la señora I siempre me estaba mirado a mí, porque -y sé que es una excusa recurrente- creo que me tiene manía) asentía conforme a que NO nos lo había explicado, el hombre se excusa rápidamente.
-Aún no se lo he contado.
Y la mujer asiente, y se va. ¡Se va!
Aparte de que tuve que contar filas y filas de libros, y contarlas más de una vez por equivocaciones tontas, había esta estantería demasiado alta, y yo no llegaba. Los taburetes estaban todos usándose y por muy de puntillas y muchos malabarismos que hiciera: era imposible. Y le pregunto a uno de los encargados de las maquinillas que pasaba por allí (muy guapo, por cierto) que si podía ayudarme:
-Faltaría más -dijo con una sonrisa.
Y me coje el libro y me trae una escalera (de esas de pintores, de las que son un ángulo cerrado) y cuando me subo para usarla, me aguanta la escalera. ¡Jeje!
Sigo con la fila interminable de libros y veo que son las 12 menos cuarto. Así que aviso a mi encargada que lo siento, pero que si no me voy no cogeré el último tren (porque yo pensaba que era a las 00.00) y ella que vale, que gracias por la ayuda.
Cuando le pido al señor jefe B (era el único que estaba en esa zona), me dice:
-¿Ya has avisado que te vas? -con el ceño fruncido.
Le digo que sí, pero que es que no me quedan trenes.
Me guía hacia la salida.
Pese a la lluvia y los relámpagos a la distancia, voy *corriendo* hasta la estación, donde mi tren se ha ido minutos antes. Resulta que esta pimpina no había leído bien los horarios, así que mi tren, mi ÚLTIMO tren, se fue a las 23.50.
Ya, casi llorando, me dicen que puedo coger la Renfe (que no para en mi uni) o el bus noche, que está en el Corte Inglés.
Subo hasta el suelo, y hasta allí. Miro todos los buses, cuando no lo encuentro: pregunto.
-Hacia la Vía Universitaria, allí estará -me dice un conductor con una sonrisa.
¿Y qué hago? Comprobar UNO A UNO todas las paradas hasta plaza Universidad (porque claro, a ningún iluminado se le ocurrió que esa parada estaba en la calle que da ESQUINA al Corte Inglés... claro que, siendo justos, tampoco se me ocurrió) lloviendo como llovía anoche.
Voy a un restaurante para pedirles una botella de agua: estaba muy sedienta.
El chico que me atendió era un verdadero desastre, y pese a que en otras situaciones me hubiera reído y le hubiera dicho que no pasa nada, ayer podría haberlo matado.
-¡Eh! ¡Mírale el agua pequeña! -le dice su jefe.
El chico lo mira.
Nos lo quedamos mirando.
-Ah, sólo lo he buscado en la base de datos, no he mirado el precio.
¿¡HOLA!?
Al final se pone un poco las pilas, me cobra un riñón (pero lo que hace la desesperación a esas horas de la noche es insensato) pero sigo buscando.
Sigue lloviendo más, más fuerte. Estoy empapada.
Uno de esos chicos que venden cosas (no estoy muy preparada para decir que legalmente) (claro que no lo veía bien, era de noche, llovía y mis gafas estaban empapadas) me dice:
-¿Quieres un paraguas?
Y como ya sabía que nada podía irme peor, le dije que no.
¿Me imagináis? Caminando sola, a esas horas, por BCN (llegué a perderme), gritando maldiciones en japonés y hablando sola. ¡Qué chica más maravillosamente cuerda!
Sólo faltaba una canción de fondo y eso era un DORAMA:
Desesperada, me voy al banco a sacar dinero para el taxi que sabía que tendría que coger...
¡Wow! ¡Me han ingresado dinero!
Ya más animada, busqué, busqué, me perdí, y finalmente encontré un taxi.
-Estoy empapada pero... ¿puedo subir? -le dije.
Si me decía que no, lo mataba, estaba claro, pero el muy atractivo y joven conductor (NO, no es sarcasmo, va en serio) me dice que ningún problema.
-¿Dónde vamos?
-A la Universidad Autónoma.
Después de decirle cómo llegar, que casi se pierde, y charlas tontas que siempre ocurren en el taxi ("Uff, es que acabo de salir del trabajo" "¿Trabajas en un bar?" "No, en una librería... estábamos haciendo el inventario" "¿Libros especializados?" "Un poco de todo..."), finalmente llegamos y nos perdemos por el campus.
Estupendo, pensé.
Pero nos encontramos con mi facu, y desde allí sí que pude guiarle.
Me trajo a la Vila y me dijo:
-¿Quieres que te acompañe a la puerta?
-Ah, no, no hace falta, porque tengo que atravesar esta plaza y ya estoy.
-Mira, te doy la factura, por si te la pagan en el trabajo.
No tienes fe, pensé.
-Gracias.
-Y te doy mi tarjeta por si algún día necesitas algo. O si quieres tomar algo.
Eso fue el colmo, y comencé a reír y le dije que vale, que lo tendré (y lo tengo) en cuenta.
-¿Eres de aquí?
-Bueno, medio-japonesa.
-Ostras, mi ex era japonesa, de KKK.
-¿De verdad?
Y nos despedimos y a casa.
¡Y no se abría la puerta del piso!
En serio, me puse a reír aún más, y por suerte mi compañera de piso, Paula, estaba despierta y me abrió.
¡¡Qué impresión se debió llevar!! Empapada, riendo y llorando, estaba histérica.
Ayer, los que trabajamos en la OOO tuvimos que ir a la librería XXX (no, no es nada raro) para hacer un inventario de libros.
¡Quién me iba a decir a mí que ese día sería el día más surrealista de mi vida!
Después del trabajo, que ocurrió cual jornada normal, y de turnarnos las horas de la cena, fuimos caminando hasta XXX.
El hombre nos explica cómo funciona lo de las máquinas y siempre que hago una pregunta, me trata de tonta.
Cuando empiezo con las etiquetas, la jefa, la señora I, me dice:
-¿No os han dicho que pongáis en esas etiquetas de las estantarías vuestras iniciales y el número de libros?
Y como no, no nos lo habían dicho, dije:
-¿Eh? No, no nos o han dicho.
-¡Oye! -exclamó, mirando al que nos había enseñado cómo se hacía- ¿No les has dicho que tienen que apuntar sus iniciales y el número de libros?
Y el hombre dice, con toda la calma:
-Sí se lo he dicho.
Pero señores y señoras, ¡no nos lo había dicho! Porque veamos, no seré la más iluminada del grupo, pero no suelo tener problemas de atención y para este tipos de cosas siempre estoy memorizando al pie de la letra todas las instrucciones (para evitar marrones, ¡rodolí!).
-Oye, nena, que sí que te lo han dicho.
Y como ya estaba cansada, y sabía que aún me quedaban un par de horas largas... con ganas de llorar, le dije:
-No, no, no nos lo dijo.
Y cuando la señora I vio que, efectivamente, todos los que habían estado conmigo (porque claro, la señora I siempre me estaba mirado a mí, porque -y sé que es una excusa recurrente- creo que me tiene manía) asentía conforme a que NO nos lo había explicado, el hombre se excusa rápidamente.
-Aún no se lo he contado.
Y la mujer asiente, y se va. ¡Se va!
Aparte de que tuve que contar filas y filas de libros, y contarlas más de una vez por equivocaciones tontas, había esta estantería demasiado alta, y yo no llegaba. Los taburetes estaban todos usándose y por muy de puntillas y muchos malabarismos que hiciera: era imposible. Y le pregunto a uno de los encargados de las maquinillas que pasaba por allí (muy guapo, por cierto) que si podía ayudarme:
-Faltaría más -dijo con una sonrisa.
Y me coje el libro y me trae una escalera (de esas de pintores, de las que son un ángulo cerrado) y cuando me subo para usarla, me aguanta la escalera. ¡Jeje!
Sigo con la fila interminable de libros y veo que son las 12 menos cuarto. Así que aviso a mi encargada que lo siento, pero que si no me voy no cogeré el último tren (porque yo pensaba que era a las 00.00) y ella que vale, que gracias por la ayuda.
Cuando le pido al señor jefe B (era el único que estaba en esa zona), me dice:
-¿Ya has avisado que te vas? -con el ceño fruncido.
Le digo que sí, pero que es que no me quedan trenes.
Me guía hacia la salida.
Pese a la lluvia y los relámpagos a la distancia, voy *corriendo* hasta la estación, donde mi tren se ha ido minutos antes. Resulta que esta pimpina no había leído bien los horarios, así que mi tren, mi ÚLTIMO tren, se fue a las 23.50.
Ya, casi llorando, me dicen que puedo coger la Renfe (que no para en mi uni) o el bus noche, que está en el Corte Inglés.
Subo hasta el suelo, y hasta allí. Miro todos los buses, cuando no lo encuentro: pregunto.
-Hacia la Vía Universitaria, allí estará -me dice un conductor con una sonrisa.
¿Y qué hago? Comprobar UNO A UNO todas las paradas hasta plaza Universidad (porque claro, a ningún iluminado se le ocurrió que esa parada estaba en la calle que da ESQUINA al Corte Inglés... claro que, siendo justos, tampoco se me ocurrió) lloviendo como llovía anoche.
Voy a un restaurante para pedirles una botella de agua: estaba muy sedienta.
El chico que me atendió era un verdadero desastre, y pese a que en otras situaciones me hubiera reído y le hubiera dicho que no pasa nada, ayer podría haberlo matado.
-¡Eh! ¡Mírale el agua pequeña! -le dice su jefe.
El chico lo mira.
Nos lo quedamos mirando.
-Ah, sólo lo he buscado en la base de datos, no he mirado el precio.
¿¡HOLA!?
Al final se pone un poco las pilas, me cobra un riñón (pero lo que hace la desesperación a esas horas de la noche es insensato) pero sigo buscando.
Sigue lloviendo más, más fuerte. Estoy empapada.
Uno de esos chicos que venden cosas (no estoy muy preparada para decir que legalmente) (claro que no lo veía bien, era de noche, llovía y mis gafas estaban empapadas) me dice:
-¿Quieres un paraguas?
Y como ya sabía que nada podía irme peor, le dije que no.
¿Me imagináis? Caminando sola, a esas horas, por BCN (llegué a perderme), gritando maldiciones en japonés y hablando sola. ¡Qué chica más maravillosamente cuerda!
Sólo faltaba una canción de fondo y eso era un DORAMA:
Desesperada, me voy al banco a sacar dinero para el taxi que sabía que tendría que coger...
¡Wow! ¡Me han ingresado dinero!
Ya más animada, busqué, busqué, me perdí, y finalmente encontré un taxi.
-Estoy empapada pero... ¿puedo subir? -le dije.
Si me decía que no, lo mataba, estaba claro, pero el muy atractivo y joven conductor (NO, no es sarcasmo, va en serio) me dice que ningún problema.
-¿Dónde vamos?
-A la Universidad Autónoma.
Después de decirle cómo llegar, que casi se pierde, y charlas tontas que siempre ocurren en el taxi ("Uff, es que acabo de salir del trabajo" "¿Trabajas en un bar?" "No, en una librería... estábamos haciendo el inventario" "¿Libros especializados?" "Un poco de todo..."), finalmente llegamos y nos perdemos por el campus.
Estupendo, pensé.
Pero nos encontramos con mi facu, y desde allí sí que pude guiarle.
Me trajo a la Vila y me dijo:
-¿Quieres que te acompañe a la puerta?
-Ah, no, no hace falta, porque tengo que atravesar esta plaza y ya estoy.
-Mira, te doy la factura, por si te la pagan en el trabajo.
No tienes fe, pensé.
-Gracias.
-Y te doy mi tarjeta por si algún día necesitas algo. O si quieres tomar algo.
Eso fue el colmo, y comencé a reír y le dije que vale, que lo tendré (y lo tengo) en cuenta.
-¿Eres de aquí?
-Bueno, medio-japonesa.
-Ostras, mi ex era japonesa, de KKK.
-¿De verdad?
Y nos despedimos y a casa.
¡Y no se abría la puerta del piso!
En serio, me puse a reír aún más, y por suerte mi compañera de piso, Paula, estaba despierta y me abrió.
¡¡Qué impresión se debió llevar!! Empapada, riendo y llorando, estaba histérica.
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jueves 17 de septiembre de 2009
De como un día quise donar sangre... ¡y no me la aceptaron!
Cómo no, comienzo este post con una sincera disculpa a los lectores... que ya ni sé si estarán allí (pero yo, por si las moscas, sigo escribiendo en esto cuando tenga tiempo).
¿Por qué he tardado tantísimo tiempo en volver?
Veamos...
Julio:
Examen del Nouken (ya tengo la nota: ¡¡APROBADA!!), vino mi padre, vino Anne & Co., exámenes finales.
Agosto:
(en Japón) Mudanza. Viaje a Akita-ken e Iwate-ken con los de Incredible English y Ayaka. Últimos días en Tokyo. (en BCN) Acostumbrarme de nuevo a la vida de aquí, viaje a Mallorca THS 2009, preparación de mudanza.
Septiembre:
Mudanza a la Vila Universitaria. Búsqueda y captura de trabajo. Comienzo de trabajo. Y este lunes: ¡comienzan las clases! (se oye un "¡NOOOO!" colectivo)
Pero hoy os contaré una experiencia única antes de que se me olvide (¡ojalá que no!, porque estas cosas pasan).
Un día estaba con Robert y Rakel yendo por Yurakuchou, porque nunca habíamos ido, y eso que nos encontramos un cartel de: ¡se busca donantes de sangre!
Yo ese día me sentí especialmente amable, así que me dije: como nunca he donado sangre, ahora sería una buenísima oportunidad... Así que entré, toda contenta y emocionada, y les dije eso, que había visto el cartel (el grupo más buscado era el A, ¡y yo soy A!)...
Y me miran raros...
-¿Eres japonesa? -me preguntarón. Le dije que sí- ¿Vives en Tokyo?
-Bueno... vivo en España, pero he estado aquí un año y...
-Entonces me temo que no podemos aceptarla -me dijo con media sonrisa de arrepentimiento-. Verá...
Y me explica que como hubo un brote muy violento de encefalopatía espongiforme bovina (aka: vacas locas) en inglaterra, tenían que regular a los donantes que hubieran estado viviendo en europa. Resulta que si habías estado en españa durante más de tres DÍAS, o en inglaterra más de MEDIO DÍA ya tenían que rechazarte.
Me quedé con cara de tonta.
Vale que está bien este control y estas regulaciones para que no se pasen al que recibe la sangre...
¿Pero eso no era un poco demasiado?
¿Por qué he tardado tantísimo tiempo en volver?
Veamos...
Julio:
Examen del Nouken (ya tengo la nota: ¡¡APROBADA!!), vino mi padre, vino Anne & Co., exámenes finales.
Agosto:
(en Japón) Mudanza. Viaje a Akita-ken e Iwate-ken con los de Incredible English y Ayaka. Últimos días en Tokyo. (en BCN) Acostumbrarme de nuevo a la vida de aquí, viaje a Mallorca THS 2009, preparación de mudanza.
Septiembre:
Mudanza a la Vila Universitaria. Búsqueda y captura de trabajo. Comienzo de trabajo. Y este lunes: ¡comienzan las clases! (se oye un "¡NOOOO!" colectivo)
Pero hoy os contaré una experiencia única antes de que se me olvide (¡ojalá que no!, porque estas cosas pasan).
Un día estaba con Robert y Rakel yendo por Yurakuchou, porque nunca habíamos ido, y eso que nos encontramos un cartel de: ¡se busca donantes de sangre!
Yo ese día me sentí especialmente amable, así que me dije: como nunca he donado sangre, ahora sería una buenísima oportunidad... Así que entré, toda contenta y emocionada, y les dije eso, que había visto el cartel (el grupo más buscado era el A, ¡y yo soy A!)...
Y me miran raros...
-¿Eres japonesa? -me preguntarón. Le dije que sí- ¿Vives en Tokyo?
-Bueno... vivo en España, pero he estado aquí un año y...
-Entonces me temo que no podemos aceptarla -me dijo con media sonrisa de arrepentimiento-. Verá...
Y me explica que como hubo un brote muy violento de encefalopatía espongiforme bovina (aka: vacas locas) en inglaterra, tenían que regular a los donantes que hubieran estado viviendo en europa. Resulta que si habías estado en españa durante más de tres DÍAS, o en inglaterra más de MEDIO DÍA ya tenían que rechazarte.
Me quedé con cara de tonta.
Vale que está bien este control y estas regulaciones para que no se pasen al que recibe la sangre...
¿Pero eso no era un poco demasiado?
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lunes 27 de julio de 2009
¡Disculpas!
Disculpas a todos los lectores por no actualizar...
¡He estado increíblemente ocupada!
Entre que ha venido Anne, vino también mi padre, en Nouken, y ahora los trabajos y los exámenes finales (dos más y a la calle xD)...
Y como queda poco para que me vaya ya, creo que merece la pena vivirlos al máximo, y con el tiempo ya actualizaré ;)
Os quiero ^^
¡He estado increíblemente ocupada!
Entre que ha venido Anne, vino también mi padre, en Nouken, y ahora los trabajos y los exámenes finales (dos más y a la calle xD)...
Y como queda poco para que me vaya ya, creo que merece la pena vivirlos al máximo, y con el tiempo ya actualizaré ;)
Os quiero ^^
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lunes 6 de julio de 2009
Me siento japonesa...
...y como para no sentirme xD
Como algunos de vosotros sabéis, y otros puede que no, este domingo 5 de julio (ayer) me venía encima un examen de esos *****. Los asteriscos son sinónimo, en este caso, de hostilidad e insulto. También podría decir que era "muy difícil", pero es que entonces me quedaría corta...
En fin xD
Voy a hablaros de ese examen.
¿Conocéis el "First", "Advanced" o el "Proficiency" de inglés? Pues es más o menos lo mismo, pero en japonés. Es un examen que se hace en casi todo el mundo el primer domingo de diciembre (y desde este año, el primer domingo de julio también, en asia) para poner a prueba tu nivel de japonés. Hay cuatro niveles.
4: Novatillo que se sabe lo básico, básico xD ¡Congratulations! 100 kanjis.
3: Novatillo que ya se sabe un par de cosas y se sabe comunicar lo justo. 350 kanjis.
2: Ya no tan novatillo que en teoría podría comenzar a leer libros y tener conversaciones diversas. 1000 kanjis.
1: Experto, casi japo. 2500 kanjis (1945 obligatorios, más los kanjis de los nombres y la lista del periódico Asahi Shinbun).
Hice el 3 (San-kyuu) antes de venir a Japón, y me lo saqué. Ahora me dije: pues ya que he estado estudiando tanto tiempo en Japón, pues voy a probar con el 2 (Ni-kyuu).
Pero como ha dicho sabiamente hoy una chica de mi clase, este no es el tipo de examen al que puedas presentarte sin estar listo: tienes que haber estudiando expresamente para ese examen si esperas aprobarlo (a menos que seas un mega-crack, que también pasa, pero no es mi caso).
Y claro, sí, es lo mismo estudiar japonés para mis clases que estudiar japonés para el examen... sólo que habían kanjis que no habíamos estudiado, palabras que no hemos usado nunca, gramática que la dan por sabida o que simplemente no damos aún... Así que, por suerte, ya era consciente de eso, y me compré 4 libros de preparación para el Ni-kyuu (Vocabulario, Kanjis, Gramática, Comprensión lectora) y uno de preguntas.
¿Y qué es lo que pasa la semana antes del Ni-kyuu? Que como cateo TODOS los exámenes de prueba, me dije "pues voy a ponerme las pilas".
Consecuencia: Despertarse TODAS las mañanas a las 6, salir de casa a las 7, llegar a la uni a las 8, estudiar hasta las 9, clase hasta las 12.30, comenzar a estudiar después de comer, pausa hacia las 6-7, estudiar de nuevo hasta las 9, volver a casa y llegar a las 10.30, estudiar hasta las 12.
Toda,
toda,
toda la semana.
No hace ni falta decir que estaba MUERTA el viernes, pero sobreviví xD (¡ué!)
Y viernes vino Marinita a casa y estuvimos en el karaoke con Rakel liberándonos del maldito estrés, y por la noche: Cassis Orange xD
Pero desgraciadamente apenas aguanté una hora y me dormí en el sofá xD So sad.
Al día siguiente: repaso.
Y llega el gran día...
(ayer)
... Y bueno xD Fue. Dicen (y me lo creo) que este año era más difícil de lo habitual (como el año que hice el San-Kyuu) (y me lo creo, porque los otros exámenes de prueba que hice, los exámenes de otros años, eran más fáciles) así que...
Conclusión: Se hizo lo que se pudo.
Si apruebo, bien.
Y si no, pues siempre me queda diciembre ;)
Como algunos de vosotros sabéis, y otros puede que no, este domingo 5 de julio (ayer) me venía encima un examen de esos *****. Los asteriscos son sinónimo, en este caso, de hostilidad e insulto. También podría decir que era "muy difícil", pero es que entonces me quedaría corta...
En fin xD
Voy a hablaros de ese examen.
¿Conocéis el "First", "Advanced" o el "Proficiency" de inglés? Pues es más o menos lo mismo, pero en japonés. Es un examen que se hace en casi todo el mundo el primer domingo de diciembre (y desde este año, el primer domingo de julio también, en asia) para poner a prueba tu nivel de japonés. Hay cuatro niveles.
4: Novatillo que se sabe lo básico, básico xD ¡Congratulations! 100 kanjis.
3: Novatillo que ya se sabe un par de cosas y se sabe comunicar lo justo. 350 kanjis.
2: Ya no tan novatillo que en teoría podría comenzar a leer libros y tener conversaciones diversas. 1000 kanjis.
1: Experto, casi japo. 2500 kanjis (1945 obligatorios, más los kanjis de los nombres y la lista del periódico Asahi Shinbun).
Hice el 3 (San-kyuu) antes de venir a Japón, y me lo saqué. Ahora me dije: pues ya que he estado estudiando tanto tiempo en Japón, pues voy a probar con el 2 (Ni-kyuu).
Pero como ha dicho sabiamente hoy una chica de mi clase, este no es el tipo de examen al que puedas presentarte sin estar listo: tienes que haber estudiando expresamente para ese examen si esperas aprobarlo (a menos que seas un mega-crack, que también pasa, pero no es mi caso).
Y claro, sí, es lo mismo estudiar japonés para mis clases que estudiar japonés para el examen... sólo que habían kanjis que no habíamos estudiado, palabras que no hemos usado nunca, gramática que la dan por sabida o que simplemente no damos aún... Así que, por suerte, ya era consciente de eso, y me compré 4 libros de preparación para el Ni-kyuu (Vocabulario, Kanjis, Gramática, Comprensión lectora) y uno de preguntas.
¿Y qué es lo que pasa la semana antes del Ni-kyuu? Que como cateo TODOS los exámenes de prueba, me dije "pues voy a ponerme las pilas".
Consecuencia: Despertarse TODAS las mañanas a las 6, salir de casa a las 7, llegar a la uni a las 8, estudiar hasta las 9, clase hasta las 12.30, comenzar a estudiar después de comer, pausa hacia las 6-7, estudiar de nuevo hasta las 9, volver a casa y llegar a las 10.30, estudiar hasta las 12.
Toda,
toda,
toda la semana.
No hace ni falta decir que estaba MUERTA el viernes, pero sobreviví xD (¡ué!)
Y viernes vino Marinita a casa y estuvimos en el karaoke con Rakel liberándonos del maldito estrés, y por la noche: Cassis Orange xD
Pero desgraciadamente apenas aguanté una hora y me dormí en el sofá xD So sad.
Al día siguiente: repaso.
Y llega el gran día...
(ayer)
... Y bueno xD Fue. Dicen (y me lo creo) que este año era más difícil de lo habitual (como el año que hice el San-Kyuu) (y me lo creo, porque los otros exámenes de prueba que hice, los exámenes de otros años, eran más fáciles) así que...
Conclusión: Se hizo lo que se pudo.
Si apruebo, bien.
Y si no, pues siempre me queda diciembre ;)
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sábado 27 de junio de 2009
"¿Tienes algún documento que pueda identificarte encima?" "Emm... verá, que es que mi cartera la tiene Vd."
Sí, este diálogo acaba de ocurrir (hace escasas horas, ademas).
Una amiga, Maki Ayaka, me invitó para ir juntas con su grupo del trabajo a una excursión en Akita, donde nos estaremos unos 3 días yendo a una escuela de la "E.S.O." enseñándoles inglés a los niños. Nos quedaremos esos días con la familia de algún niño, también xD
Y pensé, ya que es gratis... ¿por qué no? Además, como es justo después de terminar las clases, podré practicar japonés hasta tener que irme... ¿no?
Ya hubo un meeting hace dos semanas, a la que pude asistir... Así que me dije: ¡de esta no pasa!
*Por suerte* había quedado antes con Ayaka para ir a comer algo... Pero como habíamos quedado a las 12, y es una hora en tren y me desperté a las 10...
¡¡Pues cooooooorre a pillar en tren!!
Y como casi se me olvidan las llaves, en medio del camino me paro un momento y miro mi bolso: lo tengo todo.
Llaves, móvil, cartera, estuche, iPod, cómic para leer en el tren...
...perfecto.
Y como el tren se me escaaaapa pues ¡a correr! ¡Y corrieeeendo como una loca hacia la estación con un calor ABRASADOR! xD Y llego a la estación y---
¡¡ME C*GO EN LA LECHE!! ¿¡DÓNDE DEMONIOS ESTÁ MI CARTERA!?
Después del susto y shock inicial, doy el tren por perdido y doy media vuelta. Y veo que no está, y doy otra vuelta. Nada.
Y hago lo más lógico: voy al "KOUBAN" la estación de policía justo al lado de la estación de tren (¡viva la redundancia!) y les digo "Disculpen... he perdido mi cartera"
Veo que la tienen en la mesa y doy un suspiro xD Y me invitan a pasar y me siento, tooda sudada (dios, es que qué calor estos días, y encima yo corriendo xD), qué vergüeeenza.
Pues eso, a rellenar papeles, que si tenía tanto y tanto dinero, que si estos documentos (y de nuevo la frase: "¡Ooh... es estudiante de Jôchi, qué pasada...!" xD que no me importa, pero es sólo la fama, en serio xD) que si llamadas por aquí, no se qué por allá...
Una Odisea xD Pero creo que les he caído bien, porque me ayudaban con los kanjis y tal xD qué monos (L).
Y bueno, el título xD A eso que me preguntan: "¿Tienes algún documento que pueda identificarte encima?" con mi DNI y todo eso delante de sus narices xD
"Emm... verá, que es que mi cartera la tiene Vd." xD Por suerte, rebuscando en mi cartera, una chica me dice: "Ah, eso valdrá" y me señala una factura xD
Es increíble, una factura me ha salvado el pellejo xD No me lo puedo creer.
Y corrieeendo a pillar el siguiente tren xD
He ido a esa reunión (qué risa, por dios xD) me he dado cuenta de que me entero de la mayor parte de lo que dicen, me ayudan mucho, y tienen muchas ganas de conocerme xD
Algunos comentarios han sido estupendos.
Cuatro chicas han comentado el color de mis ojos.
Y tres chicos me han tirado los tejos, uno MUY obviamente. Nada más presentarme me dice "Eres muy guapa" Y yo...
¡¡Me cago en la leche!! ¡¡Esto qué es!!
Pero para qué negarlo, me ha hecho gracia xD Después de lo que me ha pasado últimamente, me he dado cuenta de lo mucho que necesitaba un cumplido gratuito.
Una amiga, Maki Ayaka, me invitó para ir juntas con su grupo del trabajo a una excursión en Akita, donde nos estaremos unos 3 días yendo a una escuela de la "E.S.O." enseñándoles inglés a los niños. Nos quedaremos esos días con la familia de algún niño, también xD
Y pensé, ya que es gratis... ¿por qué no? Además, como es justo después de terminar las clases, podré practicar japonés hasta tener que irme... ¿no?
Ya hubo un meeting hace dos semanas, a la que pude asistir... Así que me dije: ¡de esta no pasa!
*Por suerte* había quedado antes con Ayaka para ir a comer algo... Pero como habíamos quedado a las 12, y es una hora en tren y me desperté a las 10...
¡¡Pues cooooooorre a pillar en tren!!
Y como casi se me olvidan las llaves, en medio del camino me paro un momento y miro mi bolso: lo tengo todo.
Llaves, móvil, cartera, estuche, iPod, cómic para leer en el tren...
...perfecto.
Y como el tren se me escaaaapa pues ¡a correr! ¡Y corrieeeendo como una loca hacia la estación con un calor ABRASADOR! xD Y llego a la estación y---
¡¡ME C*GO EN LA LECHE!! ¿¡DÓNDE DEMONIOS ESTÁ MI CARTERA!?
Después del susto y shock inicial, doy el tren por perdido y doy media vuelta. Y veo que no está, y doy otra vuelta. Nada.
Y hago lo más lógico: voy al "KOUBAN" la estación de policía justo al lado de la estación de tren (¡viva la redundancia!) y les digo "Disculpen... he perdido mi cartera"
Veo que la tienen en la mesa y doy un suspiro xD Y me invitan a pasar y me siento, tooda sudada (dios, es que qué calor estos días, y encima yo corriendo xD), qué vergüeeenza.
Pues eso, a rellenar papeles, que si tenía tanto y tanto dinero, que si estos documentos (y de nuevo la frase: "¡Ooh... es estudiante de Jôchi, qué pasada...!" xD que no me importa, pero es sólo la fama, en serio xD) que si llamadas por aquí, no se qué por allá...
Una Odisea xD Pero creo que les he caído bien, porque me ayudaban con los kanjis y tal xD qué monos (L).
Y bueno, el título xD A eso que me preguntan: "¿Tienes algún documento que pueda identificarte encima?" con mi DNI y todo eso delante de sus narices xD
"Emm... verá, que es que mi cartera la tiene Vd." xD Por suerte, rebuscando en mi cartera, una chica me dice: "Ah, eso valdrá" y me señala una factura xD
Es increíble, una factura me ha salvado el pellejo xD No me lo puedo creer.
Y corrieeendo a pillar el siguiente tren xD
He ido a esa reunión (qué risa, por dios xD) me he dado cuenta de que me entero de la mayor parte de lo que dicen, me ayudan mucho, y tienen muchas ganas de conocerme xD
Algunos comentarios han sido estupendos.
Cuatro chicas han comentado el color de mis ojos.
Y tres chicos me han tirado los tejos, uno MUY obviamente. Nada más presentarme me dice "Eres muy guapa" Y yo...
¡¡Me cago en la leche!! ¡¡Esto qué es!!
Pero para qué negarlo, me ha hecho gracia xD Después de lo que me ha pasado últimamente, me he dado cuenta de lo mucho que necesitaba un cumplido gratuito.
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domingo 21 de junio de 2009
Vale, ya es hora de irme a dormir... oops, más bien de comenzar a vestirme para clase.
Nah, la cosa tampoco está TAN mal como eso, pero a veces tengo la sensación de que si tuviera que hacer TODO lo que esperan que hagamos...
Pues casi.
Vale, sí, en su defensa diré que ya nos avisaron nada más pisar la uni que "si queríamos hacer el curso intensivo, nos fuéramos olvidando de pasárnoslo bien y *tener una vida*" y aún así fui masoca y dije "pues ya que estoy aquí, pues a estudiar a saco, que para algo he venido".
Y... el primer semestre no fue tan duro. Vale, sí, teníamos que aprendernos unas 150-200 palabras por lección, y teníamos deberes a diario y exámenes muy, muy de vez en cuando. Como segundo plato, los exámenes eran chunguillos, y teníamos muchos exámenes orales y mucho que memorizar al pie de la letra, y redacciones a saco.
Pero me lo saqué con una B (80-90%).
Y este segundo semestre me estoy *******. 100-300 palabras por tema, exámenes diarios, discursos, deberes a saco, actividades extra... Los exámenes son chungos, y ********. En serio, a veces me dan ganas de hacer puenting -sin cuerda.
Los exámenes diarios... pues como son unas 15-35 palabras al día, me los estudio en el tren (una hora de viaje, de Tsurukawa-Shin Yurigaoka-Shinjuku-Yotsuya). El problema es que no vale con el aprendizaje pasivo...
Porque los exámenes que nos ponen es el tipo: 2) [sí, comienzo del revés a propósito] en una caja te ponen unas palabras en kanji que tienes que meter en la frase adecuada en hiragana y conjugarlo si hace falta (el ejercicio fácil) y 1) Hay dos frases y tienes que poner la palabra adecuada de las que has estudiado esta mañana. Lo que significa que aunque te la estudies, y aunque la SEPAS, si no te acuerdas de ella en el momento... pues adew.
El exámen parcial de kanji (unos 80, creo, y unas 400 palabras) fue más o menos fácil. Varias palabras con el kanji X y tienes que marcar la que tiene una lectura distinta y decir cuál. Varios kanjis que tienen que combinar con uno. Escoge de la caja en kanji y métela en una frase. Escoge de la caja en hiragana y escríbela en kanji... Y la última. Una caja con UN SOLO kanji y teníamos que completar un texto escribiendo COMPUESTOS. Esto último fue realmente difícil... aunque me lo saqué con un 86%.
El examen oral, la redacción y el "listening", pues creo que más o menos... aunque no me sé la nota.
Y luego viene el CHUNGO. El examen que cuenta más, que junta lectura, gramática y vocabulario. 600 palabras nuevas, 50 puntos de gramática y suerte con la lectura.
El primer ejercicio ya... nos *******. ¿Recordáis el punto que os he explicado de recodar mágicamente la palabra adecuada de entre unas 30 que nos aprendíamos por la mañana? Pues lo mismo, sólo que de entre 600 palabrotas, con unas pistas que confundían más que otra cosa, y en serio, podría habérmelos cargado. Una lectura CHUNGA porque habían palabras que no habíamos estudiado y gramática flipante, y era un examen largo e inacabable.
Estuve tan, tan, TAN hecha polvo al acabar el examen, que lo primero que hice fue echarme a llorar.
Estaba convencidísima que había cateado, lo SABÍA.
Inclusu fui a hablar con la profesora y se lo expliqué, que pensé que había sido muy difícil, y que lo encontraba injusto. Porque como además estoy estudiando para el Nikyuu (Nouryoku Shiken)... Básicamente me dijo que me relajara, pero que me concentrara en las clases, porque me saldría más a cuenta porque me convalidan la asignatura y necesito la buena nota...
Al final resulta, por suerte suertísima, que no me fue tan mal.
79.7%, ¡¡¡UEEE!!! xD
((no, en serio, no fui una exagerada, de verdad PENSABA que había cateado...))
PS. Cambio de look.
Pues casi.
Vale, sí, en su defensa diré que ya nos avisaron nada más pisar la uni que "si queríamos hacer el curso intensivo, nos fuéramos olvidando de pasárnoslo bien y *tener una vida*" y aún así fui masoca y dije "pues ya que estoy aquí, pues a estudiar a saco, que para algo he venido".
Y... el primer semestre no fue tan duro. Vale, sí, teníamos que aprendernos unas 150-200 palabras por lección, y teníamos deberes a diario y exámenes muy, muy de vez en cuando. Como segundo plato, los exámenes eran chunguillos, y teníamos muchos exámenes orales y mucho que memorizar al pie de la letra, y redacciones a saco.
Pero me lo saqué con una B (80-90%).
Y este segundo semestre me estoy *******. 100-300 palabras por tema, exámenes diarios, discursos, deberes a saco, actividades extra... Los exámenes son chungos, y ********. En serio, a veces me dan ganas de hacer puenting -sin cuerda.
Los exámenes diarios... pues como son unas 15-35 palabras al día, me los estudio en el tren (una hora de viaje, de Tsurukawa-Shin Yurigaoka-Shinjuku-Yotsuya). El problema es que no vale con el aprendizaje pasivo...
Porque los exámenes que nos ponen es el tipo: 2) [sí, comienzo del revés a propósito] en una caja te ponen unas palabras en kanji que tienes que meter en la frase adecuada en hiragana y conjugarlo si hace falta (el ejercicio fácil) y 1) Hay dos frases y tienes que poner la palabra adecuada de las que has estudiado esta mañana. Lo que significa que aunque te la estudies, y aunque la SEPAS, si no te acuerdas de ella en el momento... pues adew.
El exámen parcial de kanji (unos 80, creo, y unas 400 palabras) fue más o menos fácil. Varias palabras con el kanji X y tienes que marcar la que tiene una lectura distinta y decir cuál. Varios kanjis que tienen que combinar con uno. Escoge de la caja en kanji y métela en una frase. Escoge de la caja en hiragana y escríbela en kanji... Y la última. Una caja con UN SOLO kanji y teníamos que completar un texto escribiendo COMPUESTOS. Esto último fue realmente difícil... aunque me lo saqué con un 86%.
El examen oral, la redacción y el "listening", pues creo que más o menos... aunque no me sé la nota.
Y luego viene el CHUNGO. El examen que cuenta más, que junta lectura, gramática y vocabulario. 600 palabras nuevas, 50 puntos de gramática y suerte con la lectura.
El primer ejercicio ya... nos *******. ¿Recordáis el punto que os he explicado de recodar mágicamente la palabra adecuada de entre unas 30 que nos aprendíamos por la mañana? Pues lo mismo, sólo que de entre 600 palabrotas, con unas pistas que confundían más que otra cosa, y en serio, podría habérmelos cargado. Una lectura CHUNGA porque habían palabras que no habíamos estudiado y gramática flipante, y era un examen largo e inacabable.
Estuve tan, tan, TAN hecha polvo al acabar el examen, que lo primero que hice fue echarme a llorar.
Estaba convencidísima que había cateado, lo SABÍA.
Inclusu fui a hablar con la profesora y se lo expliqué, que pensé que había sido muy difícil, y que lo encontraba injusto. Porque como además estoy estudiando para el Nikyuu (Nouryoku Shiken)... Básicamente me dijo que me relajara, pero que me concentrara en las clases, porque me saldría más a cuenta porque me convalidan la asignatura y necesito la buena nota...
Al final resulta, por suerte suertísima, que no me fue tan mal.
79.7%, ¡¡¡UEEE!!! xD
((no, en serio, no fui una exagerada, de verdad PENSABA que había cateado...))
PS. Cambio de look.
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